Hay varias historias de los lugares donde descansan en paz las personas que fallecieron. Desde “La novia blanca” hasta “La cajita de música” fueron algunos de los relatos que pudo recopilar DIARIO HUARPE en un recorrido por las necrópolis de la provincia.
Se trata de una celebración católica cuyo objetivos es orar por los fieles que han acabado su vida terrenal y, especialmente, por aquellos que se encuentran aún en estado de purificación en el Purgatorio. También se lo conoce como el Día de los Fieles Difuntos.
Más allá de las leyendas que hay sobre los muertos, que muchos escucharon más de una vez, existen también las anécdotas sobre los vivos, que surgen generalmente en los sepelios.