El hombre fue sentenciado en un juicio abreviado a un año de prisión condicional por amenazar con una escopeta a dos trabajadores que realizaban tareas de albañilería en una vivienda vecina.
La policía los encontró escondidos detrás de arbustos con armas de fuego. Aseguraron que estaban cazando, pero no contaban con autorización. Quedaron detenidos y serán juzgados por flagrancia.
Según trascendió de fuentes policiales, hubo más de un episodio de amenazas de muerte y tras la denuncia, se hizo un allanamiento en su casa del hombre y le encontraron cientos de cartuchos.