Cada vez más personas optan por recibir el Año Nuevo en soledad, una decisión que refleja autoconocimiento y bienestar, y que desafía la idea de que la compañía es indispensable para celebrar.
Especialistas explican que mirar hacia abajo al andar puede reflejar emociones como incomodidad, introspección o distracción, y recomiendan prestar atención al contexto y otros signos para interpretar su significado.