Para la Justicia, el peritaje de las cámaras de seguridad y el teléfono de Gil serán clave para conocer el castigo que podría caer sobre los involucrados.
Tras una larga investigación, personal policial de la Unidad Rural Nº 1 logró desbaratar un matadero que funcionaba de manera clandestina, propiedad de Marcial Gil.