Este clásico de la cocina estadounidense se destaca por su simpleza, sabor y rapidez. Con pocos ingredientes y en menos de media hora, se puede preparar un aperitivo ideal para cualquier ocasión.
Un extenso estudio internacional que monitoreó a casi ocho mil adultos comprobó que interrumpir los largos periodos sentados disminuye notablemente el riesgo de muerte prematura.