En Pocito, un perro fue rescatado por proteccionistas de la Fundación Patitas sin Hogar, ya que el animal era víctima de maltrato. El animal vivía en pésimas condiciones, y los dueños fueron denunciados.
“Lo único que pueden hacer los niños es jugar a las pedradas” dijo Maximiliano, vecino del barrio Franklin Rawson, lamentando el estado en el que se encuentra la plaza.