El policía pistolero recibió una condena tras protagonizar un violento incidente en Caucete, tras disparar nueve veces después de que unos jóvenes se negaran a venderle drogas.
Se trata de Javier Lucero Parra, el cabo de la Policía de San Juan que trabajaba y, al mismo tiempo, firmaba y cobraba adicionales que no hizo en una escuela de La Bebida, en Rivadavia.