El escritor, de 71 años, es considerado uno de los grandes narradores contemporáneos, conocido por su estilo melancólico, humor oscuro y frases interminables.
Una vez más, la literatura argentina se queda sin el preciado galardón. La Academia Sueca optó por el europeo Krasznahorkai, manteniendo la sequía nacional en el premio más importante de las letras universales.