Más de 7 millones de personas están fuera del sistema financiero. El fenómeno de exclusión no tiene precedentes desde la época del fin de la Convertibilidad.
Un relevamiento privado reveló el deterioro de la situación económica de los hogares que alquilan. Cada vez más familias recurren al crédito para afrontar gastos básicos como alquiler, servicios o alimentos.
La banca pública anunció que en 2025 registró un fuerte impulso a la hora de otorgrar créditos en moneda extranjera sobre un incremento de un 124 % por encima del índice de inflación anual.
La tasa de morosidad en préstamos de las familias argentinas alcanzó un 7,8% en octubre, el nivel más alto desde que el Banco Central mide estos datos (2010), impulsada principalmente por los préstamos personales y tarjetas de crédito.