El caso de Adriana Velázquez y su hija Mariana Bustos tuvo un giro clave: la Policía arrestó a un primo de la mujer, sospechado de haber participado en el crimen. Los cuerpos fueron hallados calcinados tras un incendio que, según las pericias, habría sido intencional.
Ángel Alfaro Díaz, dueño de un carro de comidas, fue acusado de disparar tres veces a un vecino en Capital junto a su primo, que está prófugo. La víctima no quiso denunciar por temor, pero su pareja contó todo.