El alpinista polaco Andrzej Bargiel se convirtió en el primer ser humano en escalar y descender el Monte Everest utilizando esquís y sin oxígeno suplementario. La hazaña, realizada entre intensas nevadas y la temida “zona de la muerte”, marca un récord mundial en el montañismo extremo.
El atleta sueco, de 25 años, se consagró campeón mundial por tercera vez consecutiva en salto con garrocha y estableció un nuevo récord mundial con 6,30 metros durante el Mundial de Atletismo en Tokio.