El rojo fue para un recién electo senador por San Juan. El amarillo fue para un dirigente nacional que dio nuevas medidas y el verde para un funcionario que empezó a pasar el lampazo.
El amarillo fue para dos dirigentes de un departamento que no tiene paz y el verde, también en dupla, para funcionarios que supieron construir su merecido reconocimiento.
El verde quedó para un funcionario que viene reciclando todo a su paso y el amarillo para uno que prometió al que debería haber realizado cuando estuvo en el poder.