El alcalde de Nueva York decretó un toque de queda que se extiende hasta este lunes ante una fuerte tormenta de nieve que afecta a la ciudad, con viento, bajas temperaturas y riesgo para la población.
Una intensa tormenta sorprendió a montañistas en el Everest, dejando a cientos varados en zonas de alta altitud mientras continúan las labores de rescate en condiciones extremas.