Una investigación de la Universidad de Salud y Ciencias de Oregón revela que el descanso nocturno es un factor clave en la longevidad, superando en impacto a casi todos los hábitos saludables excepto el tabaquismo.
Una investigación reciente mostró que la calidad del sueño en adultos no se ve necesariamente perjudicada por el uso habitual de pantallas antes de acostarse, desafiando creencias previas sobre la luz azul y el descanso.