Los detenidos viven en un asentamiento de Santa Lucía y en los allanamientos secuestraron motos nuevas, un auto y hasta la puerta de la pesada caja fuerte que habían enterrado. Se trata de parte de la banda que robó $60 M a una empresa de Pocito.
El autor del robo es un obrero de finca que en un corto plazo mostró un crecimiento significativo de bienes y su propiedad, siendo que sus ingresos no eran los suficientes para justificar esos gastos.