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Alimentación real saludable: claves para mejorar la salud diaria
La nutricionista Florencia Peláez explicó cómo organizar las comidas y la hidratación para mejorar la salud y la calidad de vida.
Por Brenda Uñate Hace 2 horas
En una nueva edición del programa Salud & Bienestar, que se emite por HUARPE TV en el 19.2 de TDA, Kick y YouTube, nos visita la licenciada Florencia Peláez, nutricionista, para hablar de un tema tan cotidiano como clave: la alimentación real saludable y su impacto en la calidad de vida.
En un contexto donde predominan los productos ultraprocesados y el ritmo acelerado complica la organización diaria, la especialista propone volver a lo simple. “Lo ideal sería ir a una carnicería, a una verdulería, y organizar las compras para tener todo listo en casa”, explicó, haciendo hincapié en la planificación como herramienta fundamental.
La alimentación real, según detalló, se basa en elegir alimentos lo más naturales posible y evitar los productos industrializados. Este cambio no solo mejora la nutrición, sino que también previene enfermedades. “Ir a la verdulería o a la carnicería es como ir a la farmacia de cuidarnos para vivir mejor”, aseguró.
Por qué elegir alimentos naturales
Uno de los principales problemas actuales está vinculado al consumo de ultraprocesados. Estos productos contienen conservantes, aditivos y altos niveles de sodio, grasas y azúcares que afectan directamente la salud. “Hay personas con colesterol alto o triglicéridos elevados por este tipo de alimentación”, advirtió Peláez.
Además, señaló que estos hábitos impactan en la energía diaria. “Después tenemos sueño, estamos cansados, fatigados”, explicó, relacionando la mala alimentación con el bajo rendimiento físico y mental.
Frente a esto, la organización aparece como una solución práctica. Preparar viandas, cocinar en cantidad y tener alimentos listos en casa permite evitar elecciones poco saludables en momentos de apuro.
El rol de las cuatro comidas
Un punto clave que remarcó la nutricionista es la importancia de respetar las cuatro comidas diarias: desayuno, almuerzo, merienda y cena. “Hago mucho hincapié en esto de que sean lo más completas posibles para evitar el picoteo”, señaló.
Cada comida debe incluir nutrientes esenciales. Por ejemplo, el desayuno ideal debería tener proteínas, hidratos de carbono y frutas. En el almuerzo y la cena, se recomienda incorporar proteínas (carnes, huevos o legumbres), verduras y una porción de carbohidratos.
También desmitificó la idea de evitar la cena: “Lo ideal es cenar liviano y en un horario temprano”, indicó. Incluso, mencionó la posibilidad de una “merienda cena” para favorecer el descanso digestivo.
Saltearse comidas, en cambio, puede generar más hambre y ansiedad. “Se nos junta el hambre con la ansiedad y terminamos comiendo de más”, explicó.
La importancia del agua en el organismo
La hidratación es otro pilar fundamental. Peláez recomienda un consumo base de entre dos y dos litros y medio de agua por día, adaptado a cada persona. “Ayuda desde adentro hacia afuera, tanto a nivel orgánico como en la piel”, afirmó.
Para quienes tienen dificultad para incorporar este hábito, sugirió alternativas simples: saborizar el agua con frutas naturales o hielo con trozos de fruta. Sin embargo, advirtió sobre las bebidas industriales: “Las aguas saborizadas o jugos tienen aditivos que generan más ganas de consumir dulce”.
En este sentido, remarcó que lo más saludable sigue siendo el agua y, en cuanto a frutas, su consumo entero en lugar de jugos.
Pequeños cambios, grandes resultados
Como mensaje final, la especialista invitó a comenzar con cambios graduales pero sostenidos. “Hay gente que tiene todo en casa, pero le falta la iniciativa”, reflexionó.
La clave está en proponerse objetivos claros, organizarse y buscar acompañamiento profesional. “Todas las dietas no son para todos, por eso es importante consultar”, concluyó.
En tiempos donde la rapidez manda, volver a una alimentación real y consciente no solo es posible, sino necesario para mejorar la salud y vivir mejor.