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El alumno que disparó a un compañero entró con una escopeta en una funda de guitarra
"Salieron todos corriendo por atrás, otros saltaron alambrados e incluso saltaron de las ventanas del edificio", relató la mamá de una de las alumnas, que recibió el llamado desesperado de su hija mientras el atacante disparaba
POR REDACCIÓN
Mientras la comunidad de San Cristóbal aún intenta procesar la magnitud de la tragedia, nuevos testimonios comenzaron a arrojar luz sobre cómo el agresor logró ingresar el arma al establecimiento educativo. María José, madre de una alumna de cuarto año de la Escuela N°40 Mariano Moreno, reveló en diálogo con C5N un dato escalofriante: el adolescente habría entrado con la escopeta oculta dentro de un estuche de guitarra.
“El relato de los chicos es que entró a la escuela con el arma metida dentro de un estuche de una guitarra”, declaró la mujer, cuyo testimonio se sumó al desconcierto general que generó el ataque perpetrado en la mañana de este lunes.
La madre también describió con crudeza los instantes de desesperación que vivió al enterarse de lo que ocurría dentro del colegio. “Estoy todavía asustada. A las 7.30, recibo el llamado de mi hija llorando desesperada, que había un alumno con un arma tirando tiros dentro de la escuela”, relató.
A partir de ese momento, comenzó una carrera contra el tiempo. “Salí a buscarla porque me dijo que salió corriendo por atrás de la escuela. En el camino, en mi desesperación, ver la cantidad de chicos, a las dos o tres cuadras de la escuela había chicos corriendo para todos lados, con cara de perdidos”, agregó.
Escenas de pánico y desesperación
El ataque ocurrió alrededor de las 7:15 de la mañana, cuando los estudiantes se encontraban en un patio interno aguardando el izamiento de la bandera, momento previo al inicio formal de la jornada escolar. Fue entonces que el agresor, un adolescente de entre 15 y 16 años, sacó una escopeta de su mochila —o, según los testimonios, de un estuche de guitarra— y comenzó a disparar.
El saldo fue trágico: un alumno de 13 años perdió la vida. Otros dos estudiantes resultaron heridos por perdigones y fueron asistidos en el lugar.
María José describió el caos que se desató en los minutos posteriores al ataque. “Salieron todos corriendo por atrás, otros saltaron alambrados e incluso saltaron de las ventanas del edificio. Escuchar el relato de los chicos es terrible, no esperaban una situación de esta magnitud”, dijo la madre, cuya hija logró ponerse a salvo.
La confirmación oficial
El secretario de Gobierno de la Municipalidad de San Cristóbal, Ramiro Muñoz, había confirmado horas antes los pormenores del caso. El funcionario detalló que las autoridades tomaron conocimiento del ataque a través del centro de monitoreo municipal, cuyos operadores notaron una situación atípica al ver que decenas de estudiantes comenzaban a salir corriendo del colegio en medio de la desesperación.
Muñoz también había señalado que el agresor era considerado por los docentes como un “buen alumno” que “nunca mostraba problemas de conducta”, un dato que profundiza el desconcierto en la comunidad educativa.
Intervención de las autoridades
Tras el ataque, personal policial y equipos de emergencia se desplegaron en el lugar. El establecimiento educativo fue acordonado y se dio inicio a las primeras investigaciones para determinar cómo el menor accedió al arma, si existieron señales de alerta previas y, fundamentalmente, cómo logró ingresar al colegio con un elemento de esas características.
El agresor fue detenido en las inmediaciones de la escuela momentos después del ataque. Por tratarse de un menor de edad, su identidad no ha sido revelada. Quedó a disposición de la justicia penal juvenil, que deberá determinar su situación procesal y las medidas de contención a aplicar.
Por su parte, el equipo de emergencias psicológicas del Ministerio de Educación de Santa Fe fue desplegado en la escuela para brindar asistencia a los estudiantes, docentes y familiares afectados por el episodio.
El estuche de guitarra: un detalle que agrava la preocupación
El dato aportado por María José sobre el estuche de guitarra generó una nueva capa de preocupación en la comunidad y entre las autoridades. De confirmarse, significaría que el arma ingresó al colegio de manera deliberada y oculta, eludiendo cualquier control visual que pudiera haber existido en el ingreso al establecimiento.
Este extremo reabre con fuerza el debate sobre los protocolos de seguridad en las escuelas argentinas. Organizaciones vinculadas a la protección de la infancia y la educación instaron a las autoridades a reforzar los mecanismos de control de ingreso a los establecimientos educativos y a profundizar las políticas de prevención de la violencia en el ámbito escolar.
Dolor en San Cristóbal
La noticia generó una inmediata conmoción en San Cristóbal, una ciudad de aproximadamente 16 mil habitantes ubicada a 190 kilómetros al noroeste de la capital santafesina. Padres, vecinos y allegados a los estudiantes se acercaron a la escuela a lo largo de la mañana, angustiados por la falta de información y en busca de sus hijos.
La Escuela N°40 Mariano Moreno suspendió sus actividades por el resto de la jornada. Se espera que en las próximas horas las autoridades educativas provinciales se pronuncien sobre el futuro inmediato del ciclo lectivo en el establecimiento.
La víctima fatal, un niño de apenas 13 años, fue identificado por allegados en redes sociales. Compañeros y amigos comenzaron a publicar mensajes de despedida en sus cuentas personales, reflejando el impacto emocional que el hecho generó entre los jóvenes de la comunidad.
“Era un chico tranquilo, siempre con una sonrisa. No podemos creer lo que pasó”, expresó un compañero en diálogo con medios locales.