Lunes 30 de Marzo
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Policiales > Trasfondo

Filtraron un video donde se ve el acoso que sufría el adolescente que disparó en Santa Fe

El padre de una alumna reveló en un video que el adolescente de 15 años que entró armado a la Escuela N°40 de San Cristóbal y mató a un compañero de 13 padecía acoso escolar.

POR REDACCIÓN

Hace 2 horas
El relato abre interrogantes sobre lo que pudo haber desencadenado la tragedia. FOTO: Gentileza

Mientras la comunidad de San Cristóbal aún intenta procesar la tragedia que este lunes dejó un adolescente de 13 años muerto y dos heridos en la Escuela N°40 Mariano Moreno, comenzaron a surgir nuevos detalles sobre el perfil del agresor, un joven de 15 años que permanece detenido.

Según reveló el padre de una alumna en declaraciones a La Nación+, el autor del ataque "sufría bullying" dentro del establecimiento educativo, aunque no lo manifestaba abiertamente. "Era un pibe tranquilo", afirmó el familiar, quien también señaló que la escuela desconocía que el tirador padecía acoso escolar.

Este dato agrega una capa de complejidad a un caso que ya de por sí conmociona al país, y abre interrogantes sobre los mecanismos de detección y prevención del bullying en las escuelas argentinas.

"Era un buen alumno, no tenía problemas de conducta"

Horas antes, el secretario de Gobierno de la Municipalidad de San Cristóbal, Ramiro Muñoz, había confirmado que el joven de 15 años "era un buen alumno y no tenía problemas de conducta" previos al ataque. En declaraciones a Splendid AM 990, el funcionario señaló que la investigación policial se está llevando a cabo con "muchísimo hermetismo".

"Por los primeros testimonios de docentes y familiares, el agresor era un buen alumno, un buen chico, no tenía problemas de educación, no tenía problemas de conducta, por lo que llama la atención esta situación", manifestó Muñoz, reflejando el desconcierto que reina en la comunidad educativa.

El testimonio del padre de una alumna, que aportó el dato del bullying, contrasta con la versión inicial de las autoridades y plantea la posibilidad de que el acoso que sufría el adolescente no hubiera sido detectado por los docentes ni por los directivos de la escuela.

El arma: una escopeta de caño recortado

En cuanto al arma utilizada en el ataque, Muñoz confirmó que "sería una escopeta de caño recortado". El funcionario detalló que a través del Centro de Monitoreo del municipio "no se detecta" que el alumno haya ingresado con el arma en la mano o a la vista, por lo que se descuenta que la llevó "oculta en alguno de los elementos que portaba".

Este dato coincide con los primeros testimonios que señalaban que el adolescente habría ingresado al establecimiento con la escopeta oculta dentro de un estuche de guitarra.

El operativo tras el ataque

Muñoz también describió el operativo que se desplegó tras los disparos. "Se hizo un cerco aproximadamente a unos 150 o 200 metros a la redonda de la escuela", explicó el funcionario, y agregó que "solamente se permitía el ingreso a pie de padres o familiares de los alumnos que iban a recoger a los chicos" tras los disparos.

La rápida intervención de un asistente escolar, que se abalanzó sobre el agresor y logró quitarle la escopeta, evitó que la tragedia fuera aún mayor.

El perfil del agresor: un interrogante abierto

La aparente contradicción entre la imagen del "buen alumno" sin antecedentes de conducta y el dato del bullying que habría sufrido el adolescente abre una serie de interrogantes que la investigación judicial deberá esclarecer.

¿El acoso escolar fue un factor desencadenante del ataque? ¿Existieron señales de alerta que no fueron advertidas a tiempo? ¿Cómo pudo un adolescente de 15 años acceder a una escopeta de caño recortado? Estas son algunas de las preguntas que las autoridades deberán responder en los próximos días.

Por el momento, el adolescente permanece detenido a disposición de la justicia penal juvenil, mientras los equipos de emergencias psicológicas continúan asistiendo a los estudiantes, docentes y familiares afectados por el trágico episodio.

Un debate que se profundiza

El caso de San Cristóbal no solo reabre el debate sobre la seguridad en las escuelas y el acceso de menores a armas de fuego, sino que también pone en primer plano la problemática del bullying y la necesidad de fortalecer los mecanismos de detección temprana de situaciones de acoso escolar.

Organizaciones vinculadas a la protección de la infancia y la educación instaron a las autoridades a profundizar las políticas de prevención de la violencia en el ámbito escolar y a garantizar que ningún alumno sufra acoso en silencio.

Mientras tanto, en San Cristóbal el dolor persiste. La víctima fatal, un adolescente de 13 años, fue despedida por sus compañeros con emotivos mensajes en redes sociales. Los dos heridos continúan evolucionando, uno de ellos tras ser derivado a la ciudad de Rafaela con perdigones alojados en cara y cuello.

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