Economía > Guerra en pie
El petróleo sube y se acerca a US$110 por la crecida del conflicto en Medio Oriente
El precio del crudo vuelve a escalar impulsado por la tensión en Medio Oriente. El mercado teme interrupciones en el suministro y descarta una resolución rápida del conflicto.
POR REDACCIÓN
El precio del petróleo volvió a subir con fuerza y se acercó a los US$110 por barril, impulsado por la creciente tensión en Medio Oriente y el temor de los mercados a una interrupción prolongada del suministro energético.
El barril de Brent, referencia para Argentina, registró un salto superior al 5% y alcanzó ese nivel, mientras que el WTI avanzó cerca de 5,8% y se ubicó en torno a los US$105. Se trata de los valores más altos desde comienzos de abril.
El principal factor detrás de la suba es la incertidumbre sobre el conflicto en la región, especialmente por versiones que indican que Estados Unidos podría profundizar el bloqueo sobre Irán y restringir el tránsito en el estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio global de energía.
Ese paso marítimo concentra una parte significativa del transporte mundial de petróleo, por lo que cualquier limitación genera un impacto inmediato en los precios internacionales. De hecho, la interrupción del flujo en la zona ya ha afectado cerca del 20% del suministro global, elevando la preocupación por una crisis energética.
En ese contexto, los inversores comenzaron a descartar una resolución rápida del conflicto, lo que refuerza la presión alcista sobre el crudo. Analistas del mercado advierten que el escenario actual mantiene un sesgo claramente positivo para los precios en el corto plazo.
A nivel internacional, el crudo incluso llegó a superar los US$110 e incluso acercarse a los US$117 en algunos momentos, en medio de advertencias sobre un posible endurecimiento del conflicto entre Estados Unidos e Irán.
Además, factores como la salida de Emiratos Árabes Unidos de la OPEP y la incertidumbre sobre la producción global agregan presión al mercado, aunque los analistas consideran que su impacto será más relevante a mediano plazo.
El encarecimiento del petróleo ya genera efectos en la economía global, con impacto en la inflación, el costo de los combustibles y las expectativas de crecimiento. En algunos países, incluso se advierte sobre el riesgo de una desaceleración económica si el conflicto se prolonga.
De esta manera, el petróleo vuelve a ubicarse en el centro de la escena económica mundial, con un mercado altamente sensible a la evolución del conflicto en Medio Oriente y a cualquier señal que afecte la oferta global de energía.