Provinciales > A un año de su muerte
Emotiva historia del solideo del Papa Fransico que le regaló a un sanjuanino
Matías Sotomayor reveló la trastienda de un obsequio invaluable: el solideo personal del Sumo Pontífice, firmado de su propio puño. Tras años de custodia privada, la pieza se convirtió en una reliquia que hoy recorre la provincia como un símbolo de unidad y justicia social.
Una historia marcada por la humildad y la cercanía vincula estrechamente al Papa Francisco con la provincia de San Juan. El protagonista de este relato es el dirigente Matías Sotomayor, quien relató a DIARIO HUARPE que atesora un solideo (el pequeño casquete de seda blanca que usan los papas) que le fue entregado personalmente por el pontífice argentino durante una visita al Vaticano,. Este gesto, cargado de simbolismo, ha dejado de ser un recuerdo privado para transformarse en un mensaje de encuentro para los sanjuaninos.
Una historia tejida con esfuerzo y militancia
El vínculo de Sotomayor con Jorge Bergoglio nació mucho antes de que este fuera electo Papa. El dirigente sanjuanino, proveniente del Movimiento Nacional Justicialista, conocía su pensamiento a través de charlas sobre humanismo cristiano y justicia social. Tras la elección papal, Sotomayor decidió escribirle una carta expresando su sueño de visitarlo.
El viaje a Roma en 2014 fue el resultado de un sacrificio colectivo. "Nos fuimos todos juntos, juntamos plata entre todos, e hicimos rifa, tómbola, de todo en ese momento y pudimos viajar a Roma", recordó Sotomayor sobre aquella primera delegación integrada por sindicalistas, jóvenes de diferentes partidos y scouts. Aquella experiencia cimentó una relación que permitió nuevos encuentros en los años siguientes, todos financiados por el esfuerzo personal de los participantes.
"Tomá, llevala": las palabras de Francisco al entregar el solideo
El momento culminante ocurrió durante la última visita que Sotomayor realizó al Vaticano. En un gesto de extrema sencillez, el Papa se despojó de su vestidura litúrgica para realizar un regalo único. "Él se sacó su solideo, se saca el gorrito, me lo firma con una binome big negra que tenía en la sotana blanca de Papa", relató emocionado el dirigente.
Mientras estampaba su rúbrica en su solideo emblemático, el Santo Padre le dirigió unas breves pero potentes palabras:
"Tomá, llevala. Y hay que convocar, nomás, lleválo y esto es un regalo". Sotomayor confesó haber quedado "con la boca abierta" ante un acto que no figuraba en ningún protocolo y que convirtió al objeto en una reliquia viva.
Para Sotomayor, la experiencia de estar frente a Francisco dejó una huella imborrable de sencillez. "Yo que vengo de la Bebida, de San Juan, de una provincia del interior profundo y pude juntarme con una de las personalidades máximas", reflexionó sobre el valor de haber trascendido fronteras desde su origen humilde.
El recuerdo de la cercanía y el humor papal
Además de la profundidad espiritual, el dirigente guarda anécdotas del humor característico de Francisco. En una ocasión, Sotomayor le llevó una pequeña imagen del Papa comprada en la Catedral de San Juan para que la bendijera. Al verla, el pontífice bromeó:
"Pero está muy flaco, este parece Pío XII, no parezco yo", recordó con humor.
Cuál es el destino del regalo
Durante años, el solideo permaneció resguardado en una urna de vidrio en los lugares de trabajo de Sotomayor. Sin embargo, recientemente decidió compartirlo con la comunidad. La pieza fue exhibida en la feria de hortalizas de Rawson como parte de un proyecto para crear un observatorio de seguridad alimentaria que lleve el nombre del Papa,.
Tras consultar con el Arzobispo de San Juan, se decidió que el regalo circule por distintos ámbitos institucionales y sociales.
"Después de la inauguración del monumento y renombramiento del parque de Rawson en su honor, va directamente al Parlamento del Mercosur en Montevideo donde va a haber una sesión especial en homenaje a Francisco", detalló Sotomayor.
Como último detalle, el dirigente expresó su deseo de que el solideo algún día encuentre un lugar definitivo en San Juan donde todos puedan visitarlo y recordar el legado de justicia social del Papa Francisco.