Martes 19 de Mayo
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Cultura > Fuerte

La dura confesión de Yanina Latorre sobre el pasado de su mamá

La panelista habló sobre el origen de Dora Caamaño y cómo las tragedias del pasado marcaron su presente familiar.

POR REDACCIÓN

Hace 1 hora
La mediática rompió el silencio durante su visita al programa.

Lejos de los escándalos mediáticos y las discusiones habituales en televisión, Yanina Latorre abrió su corazón este lunes en el programa Desayuno Americano. La panelista decidió compartir detalles muy profundos sobre su mamá, Dora Caamaño, y el vínculo incondicional que las une tras haber atravesado momentos de gran dificultad.

Al hablar sobre sus raíces, Yanina se sinceró sobre el pasado de su madre y relató que "Ella es hija de una mucama. Mi abuela vino en un barco donde fue abusada y la dejaron embarazada. Mi mamá no fue ni al colegio y cuando era chica, mi abuelo se enamoró de la hermana de mi abuela y las abandonó. Tuvo una vida durísima, por eso, desde chica trato de que sea feliz a través mío".

Estas vivencias forjaron una personalidad protectora en la panelista, quien admitió que "Mamá tuvo una vida durísima, por eso, desde chica trato de que sea feliz a través mío. Es una decisión personal, ella es el ser más bueno y comprensivo del mundo, jamás me pidió nada. Soy yo la que me exijo".

Para ella, este compromiso no representa una carga, sino una forma de devolverle a Dora algo de la paz que no tuvo en su infancia. En ese sentido, aclaró que "Mi mamá es el ser más bueno y comprensivo del mundo, jamás me pidió nada. Soy yo la que me exijo para darle, quiero que vea que todo es feliz y perfecto. No me dejo de exigir nunca. No es una deuda, es una elección". Su único deseo es claro y lo repite con convicción al decir que "Quiero que mi mamá sea feliz a través mío".

La charla también tocó temas delicados como la recordada infidelidad de su esposo, Diego Latorre. Sobre aquel episodio, Yanina confesó que "Yo lo perdoné, me chupa un h... pero sí me dolió en ese momento por mi mamá. Durante tres meses no pude hablar con ella porque sentí que le estaba fallando. Elegimos no decirnos nada. Sé que mamá lo llamó a Diego y lo puteó de arriba abajo pero nosotras no dijimos nada".

A pesar de los tragos amargos, hoy se siente plena en su rol de sostén familiar y concluyó afirmando que "Soy leona protectora de mamá, de Diego, de mis hijos. No hay nada de lo que hago que me cueste hacer porque soy feliz, gozadora de la vida".

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