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Las prepagas aumentaron 417% y 742 mil personas se quedaron sin cobertura médica
En dos años y medio, desde que se liberaron los precios, miles de familias argentinas fueron expulsadas del sistema privado de salud. Los datos son aportados por un informe del Instituto Argentina Grande (IAG).
POR REDACCIÓN
Desde enero de 2024, la caída de cobertura médica en el país, se encuentra en una parálisis total debido a la fragmentación y colapso del sistema sanitario público y también privado. El contexto de incremento del desempleo, el aumento de la economía informal, los tarifazos y aumentos de costos de los prestadores, dan un panorama preocupante.
Esto fue expuesto a partir de un informe del Instituto Argentina Grande (IAG), sostenido por datos publicados del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
Este reporte muestra que, la población que cuenta con obra social, prepaga, mutual o algún servicio de emergencia se encontraba en 67,5% en el segundo trimestre de 2023 mientras que, en el segundo trimestre de 2025, se encontró 2,1 puntos porcentuales por debajo, es decir que cayó en un 65,4%.
Este relevamiento puso en evidencia que, con la caída en el nivel de cobertura de salud en Argentina durante los últimos dos años, más de 10 millones de personas son las que dependen exclusivamente del sistema público.
Al respecto, puntualizó que “la población que solo posee cobertura médica a través del sistema de salud pública pasó de 9.551.000 personas a 10.293.000, engrosándose en 742.000 personas”.
Al analizar dicho panorama, desde el IAG remarcaron que está situación se da “en un contexto en el que se perdieron 206 mil empleos registrados, desde noviembre de 2023”, por lo que afirman que “no sorprende que menos personas cuenten con obra social”.
Además, pusieron el foco en el incremento sostenido en los planes de medicina prepaga al señalar que “las prepagas aumentaron un 417% frente a una inflación de 293% en el mismo período”.
En este marco, sostuvieron que “el gobierno de Javier Milei que tenía como objetivo achicar el Estado para que creciera el sector privado paradójicamente después de dos años deja cada vez más personas dependiendo únicamente de la salud pública”.
El crecimiento de la dependencia del sistema sanitario público también se da en un escenario de dificultad por el financiamiento a hospitales. En este sentido, los hospitales universitarios de la Universidad de Buenos Aires (UBA) reclamaron por la aplicación de la ley de financiamiento y advirtieron que sin fondos no podrán garantizar la continuidad de la atención.
Situación de los hospitales de la UBA
La red de hospitales UBA está conformada por el Hospital de Clínicas «José de San Martín», el Instituto de Oncología “Ángel H. Roffo”, el Instituto de Investigaciones Médicas “Alfredo Lanari”, el Instituto de Tisioneumonología “Prof. Dr. Raúl Vaccarezza”, el Hospital Odontológico Universitario y el Hospital Escuela de Veterinaria. En estos sitios se atienden más de 700 mil personas por año.
La UBA convocó a una conferencia de prensa para la mañana de este martes para dar a conocer detalles de la situación, relacionada con cuestiones presupuestarias y con el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, por la que reclaman las universidades de todo el país, que marcharán el próximo 12 de mayo.
Según lo que trascendió previo a la conferencia, el Presupuesto 2026 establece una partida de 80.000 millones de pesos para “Hospitales”. Sin embargo, la gestión de Javier Milei no transfirió los fondos correspondientes a los meses de enero, febrero, marzo y abril. Así, la deuda acumulada es de aproximadamente 20.000 millones de pesos. Recursos que deberían haberse ejecutado para cubrir insumos, mantenimiento y servicios básicos esenciales para la atención sanitaria.
En el marco del reclamo general por el cumplimiento de la Ley de Financiamiento, la UBA plantea que también se está incumpliendo la Ley de Presupuesto vigente.
Peligra la atención médica
La agencia Noticias Argentinas consignó que, tras la convocatoria a conferencia de prensa, el Gobierno se dispuso a través de funcionarios del área de Educación a elaborar un texto desmintiendo a las autoridades de la UBA. Buscan demostrar que el Presupuesto 2026 destinó 79 mil millones de pesos para hospitales universitarios y que ya fueron transferidos.
La gestión de Milei pretende exhibir que esas partidas fueron repartidas para hospitales universitarios de todo el país, intentando instalar –según fuentes libertarias- que la UBA “en realidad pretende que todo ese presupuesto quede en sus manos, con manejo a discreción”.
“La administración actual está incumpliendo su propio Presupuesto y la Ley de Financiamiento Universitario. No es solo un conflicto administrativo; es una crisis sanitaria que afecta directamente a la gente”, señalaron desde la universidad.
El hospital Roffo, abocado a pacientes oncológicos, ya venía denunciando que peligraba la atención por falta de financiamiento. “Estamos rechazando a pacientes con cáncer. Eso se da porque se rompió una cadena de convenios con obras sociales que ya no eligen al Roffo. También hay un montón de restricciones a la hora de admisión de pacientes por falta de presupuesto de nosotros”, denunció días atrás Federico López Ponsati, delegado de la Comisión Interna de ese instituto, en diálogo con El Destape AM 1070.
En el marco de la protesta de la semana pasada, el personal cuestionó que el hospital no recibe actualización presupuestaria desde noviembre de 2024. Además, denunciaron “salarios de miseria”. “Si se aplicara la Ley de Financiamiento Universitario, nos tendrían que aumentar un 50% el salario”, reclamó el delegado. Contó además que el pluriempleo se volvió moneda corriente entre el personal, y que muchos profesionales piensan volcarse al sector privado. Ya desde el año pasado advertían sobre un proceso de renuncias en curso.
Cada año el personal del Roffo atiende a unos 110.000 pacientes. Por mes, se abren alrededor de 130 historias clínicas, se realizan 182 internaciones clínicas y 230 quirúrgicas. En el hospital de día hay entre 60 y 70 pacientes para recibir quimioterapia u otros tratamientos a diario. Con el inicio del gobierno de Javier Milei, tras la desregulación de las prepagas, la demanda del Roffo se incrementó.