Jueves 21 de Mayo
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Economía > Evolución del ingreso

Los salarios de los trabajadores formales argentinos siguen en caída libre

Indec, registró un aumento de los ingresos formales del sector privado y público de un 3 %, por debajo del 3,4 % del IPC de inflación en marzo. El deterioro acumula 7 meses consecutivos.

POR REDACCIÓN

Hace 2 horas
El poder de compra de los trabajadores formales continúa deteriorándose.

Los salarios registrados volvieron a perder contra la inflación en marzo y acumularon siete meses consecutivos de caída en términos reales. El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) emitió un nuevo informe sobre el salario en los empleos formales del período de marzo. En el documento, detalla que los ingresos que incluyen al sector privado registrado y al sector público aumentaron 3 %, por debajo del 3,4% que marcó el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en el mismo período.

El dato confirma que, pese a la desaceleración nominal respecto de los picos de 2024, el poder de compra de los trabajadores formales continúa deteriorándose.

La pérdida mensual fue de 0,39 % real para el conjunto de los salarios registrados. De acuerdo con estimaciones privadas en base a los números oficiales, desde septiembre del año pasado los haberes formales acumulan una baja de 4,67 % frente a la inflación.

El deterioro se explica principalmente por el comportamiento del empleo privado registrado, que en marzo mostró una suba nominal de apenas 2,1 %, muy por debajo del avance de los precios. En términos reales, eso implicó una caída de 1,28 % en el mes y llevó la pérdida acumulada de los últimos siete meses a 4,8%.

Para medir la evolución de los ingresos laborales, el desempeño del sector privado registrado resulta central ya que concentra una porción relevante del empleo formal vinculado a la actividad económica. En ese segmento, la recomposición salarial sigue condicionada por un escenario de demanda interna débil, márgenes empresariales ajustados y negociaciones paritarias que, en varios casos, vienen quedando por detrás de la inflación.

“La combinación de estancamiento en los sectores vinculados a la demanda interna —que concentran la mayor parte del empleo formal— y una inflación todavía elevada hizo que el salario real del sector privado registrado acumule siete meses consecutivos de caída”, señalaron distintas consultoras.

El único componente que permitió moderar la retracción del índice registrado fue el sector público. Los salarios estatales subieron 5% mensual en marzo, por encima de la inflación, y lograron una mejora real de 1,61% en el mes. Dentro de ese universo, los haberes del sector público nacional avanzaron 5,8% mientras que los provinciales aumentaron 4,7 %. 

Sin embargo, esa mejora mensual no alcanza para revertir el deterioro acumulado: en los últimos siete meses, los salarios públicos todavía muestran una pérdida real de 4,39%.

La foto es más profunda cuando se mira el período completo desde el inicio del gobierno de Javier Milei. Según cálculos privados, los salarios registrados acumulan una contracción real de 9,2% frente al IPC actual. Si se utiliza el índice de precios actualizado que la administración libertaria decidió no aplicar, la pérdida trepa a 18,8%.

Al interior del universo registrado, la baja fue más intensa para los trabajadores estatales. Los haberes públicos acumulan una caída real de 17,03% desde el cambio de gobierno, aunque en marzo recortaron una parte de esa pérdida. La baja fue particularmente fuerte en el sector público nacional, donde el retroceso alcanza al 35,8 %. En las provincias, el retroceso fue de 9,2. En el sector privado registrado, la merma acumulada es menor, de 4,8%, pero se concentra enteramente en los últimos siete meses.

El informe del Indec también mostró una suba mensual de 4,7% en los salarios del sector privado no registrado. En la comparación interanual, ese segmento exhibió un incremento de 74,4%, muy por encima del avance de los salarios formales. Pero ese dato debe ser leído con cautela por la metodología de medición, la volatilidad del empleo informal y las fuertes distorsiones de base, la variación interanual del salario no registrado no parece ofrecer una referencia consistente para evaluar la evolución real de los ingresos laborales.
 

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