Judiciales > Condena domiciliaria
La mamá de la joven muerta en Ruta 40 calificó de insuficiente la condena
Tras la condena a prisión domiciliaria, la madre de la víctima expresó su dolor, cuestionó la pena impuesta y volvió a reclamar justicia.
La condena a cuatro años de prisión domiciliaria para Eliazar Flores Condori, el conductor que provocó el siniestro fatal donde murió Carolina Sastre (iba en otro vehículo) y Angélica Mundocore, esposa de Eliazar, en Ruta 40 reavivó el dolor de la familia de una de las víctimas, y fue María Ester Seguí madre de Sastre, quien tomó la palabra para expresar su postura tras conocerse la sentencia.
En sus declaraciones, cuestionó el alcance de la pena y puso el foco en la pérdida irreparable que atraviesa desde el hecho. "Ninguna condena me va a devolver a mi hija, pero esperaba una respuesta más acorde a lo que pasó", expresó a DIARIO HUARPE, marcando su disconformidad con la modalidad domiciliaria de la pena.
En la misma línea, remarcó el impacto que tuvo el hecho en su vida cotidiana. "Es muy difícil entender que alguien que causó tanto daño no cumpla la pena en una cárcel común", sostuvo. La madre también hizo referencia al recorrido del caso en los tribunales y a las instancias en las que se discutió la pena. "Fueron meses muy duros, con idas y vueltas, pero siempre sostuvimos que la gravedad del hecho debía ser reconocida", señaló.
En ese contexto, valoró algunos aspectos de la resolución, aunque insistió en que el resultado no logra reparar el daño sufrido. "Se avanzó en parte, pero queda una sensación de injusticia difícil de explicar", afirmó.
El caso y la sentencia
El hecho ocurrió en enero de 2025, cuando el conductor invadió el carril contrario y chocó de frente contra otro vehículo, provocando la muerte de Carolina Sastre y Angélica Mundocore, y dejando a otras dos personas con heridas graves. La Justicia lo declaró responsable de homicidio culposo agravado y lesiones graves.
La sentencia, homologada por la jueza Gloria Verónica Chicón, establece una pena de cuatro años de prisión efectiva bajo modalidad domiciliaria, con control electrónico, y una inhabilitación para conducir por diez años.
Más allá del cierre judicial, María Ester Seguí dejó en claro que el proceso no termina con la sentencia. "Esto no se cierra para nosotros, el dolor sigue todos los días", expresó, al tiempo que pidió que el caso sirva como reflexión sobre la responsabilidad al volante.