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Orientación vocacional: claves para elegir carrera sin frustración
La psicopedagoga Patricia Yanzon explica cómo la orientación vocacional ayuda a elegir carrera y reducir ansiedad e incertidumbre.
Por Brenda Uñate Hace 2 horas
En el programa Salud & Bienestar, que se emite por HUARPE TV, la licenciada Patricia Yanzon, psicopedagoga, abordó un tema clave para jóvenes y adultos: la orientación vocacional. Lejos de ser un simple test, se trata de un proceso profundo que busca acompañar a las personas en una de las decisiones más importantes de su vida.
“Primero que nada es un proceso”, explicó la especialista, desmitificando la idea de que elegir una carrera se resuelve con un cuestionario rápido. “Si supieran la cantidad de test... yo les entrego 40 páginas”, detalló, dando cuenta de la complejidad del abordaje.
La orientación vocacional, según Yanzon, no ofrece certezas absolutas, pero sí herramientas para reducir la incertidumbre y tomar decisiones más conscientes. En un contexto donde muchos jóvenes llegan al final del secundario sin saber qué estudiar, este acompañamiento se vuelve cada vez más necesario.
Un proceso que revela intereses y habilidades
Uno de los aspectos centrales que destacó la profesional es que la orientación vocacional permite descubrir intereses, habilidades y potencialidades que muchas veces no son evidentes.
“La mayoría llega y dice ‘yo no sé qué quiero estudiar’ o ‘no me gusta nada’”, comentó. Sin embargo, a través de entrevistas, test y ejercicios, comienzan a aparecer patrones y coincidencias. “Se va analizando la coincidencia. Si vuelve a salir lo mismo, ya nos empezamos a inclinar”, explicó.
Entre las herramientas que utiliza, mencionó los test de inteligencias múltiples, que permiten identificar en qué áreas se destaca cada persona. “Todos tenemos las ocho inteligencias, pero algunas más desarrolladas que otras”, señaló.
Este autoconocimiento es clave para evitar elecciones erróneas. Yanzon compartió el caso de una joven que estaba decidida a estudiar bioquímica por presión familiar, pero cuyos resultados no coincidían con ese perfil. Finalmente, eligió diseño industrial. “Si hubiera estudiado bioquímica es muy probable que no le hubiera ido bien”, afirmó.
Presión, ansiedad y decisiones emocionales
La elección de una carrera no es solo racional. También está atravesada por emociones, expectativas familiares y mandatos sociales. “Se la pasan llorando en el consultorio”, contó Yanzon, al referirse a la carga emocional que implica este proceso.
Muchos jóvenes sienten presión externa o interna. Algunos provienen de familias con tradiciones profesionales marcadas, mientras que otros cargan con expectativas propias difíciles de manejar. “El que va a estar todos los días ejerciendo y trabajando eso es uno”, remarcó la psicopedagoga.
La ansiedad también juega un papel importante. Frente a un futuro incierto, la orientación vocacional ofrece un espacio de contención. “En la última sesión se van todos contentos”, aseguró, destacando el impacto positivo del proceso.
Elegir a tiempo y con información
Otro punto clave es el momento en que se inicia la orientación. Para Yanzon, lo ideal es comenzar en quinto año del secundario, lo que permite explorar opciones con mayor tranquilidad. “Tienen un año para seguir investigando si realmente es o no”, explicó.
Además, el proceso incluye contacto con profesionales y exploración del campo laboral, lo que amplía la mirada más allá de las ideas preconcebidas. “Los mando a investigar, a hablar con profesionales”, indicó.
Sin embargo, la especialista advirtió que a nivel educativo aún falta incorporar este tipo de acompañamiento de manera sistemática. “Para mí estaría espectacular que esto se haga en la escuela”, sostuvo.
Nunca es tarde para elegir
Aunque suele asociarse a adolescentes, la orientación vocacional también es útil en adultos jóvenes que desean reorientar su camino. “Tengo muchos chicos de veintipico años que vienen porque están estudiando algo que no les convence o ya han dejado”, comentó.
El mensaje final de la profesional es claro: siempre hay tiempo para replantearse el rumbo. “La respuesta está dentro de ellos, el tema es indagar para llegar”, concluyó.
En un mundo cambiante, donde las decisiones laborales impactan directamente en la calidad de vida, la orientación vocacional se presenta como una herramienta valiosa para construir un futuro más alineado con los propios deseos y capacidades.