País > Contundente
Oscar Zarich, jefe del Ejército: “Siempre se espera más presupuesto, pero con lo asignado sabemos qué hacer"
Oscar Zarich detalló el Operativo Kekén que movilizó 90 vehículos en condiciones geográficas de alta complejidad.
POR REDACCIÓN
Las tierras patagónicas fueron testigos de una movilización sin precedentes este año con el Operativo Kekén. El teniente general Oscar Zarich explicó que para este despliegue en trenes se transportaron alrededor de 90 vehículos. Salieron desde Córdoba y desde Buenos Aires, llegaron hasta el sur de la provincia de Río Negro, y de ahí se llevó la gran masa de los vehículos por transportadores.
En total habrán recorrido alrededor de 2.000 kilómetros. Esta ambiciosa maniobra logística no solo puso a prueba la resistencia de las tropas en Sarmiento, Chubut, sino que exigió una coordinación milimétrica entre distintas fuerzas.
Según relató el jefe de la fuerza, esto va más allá de la capacidad que tiene una unidad y se puso también en ejecución el transporte multimodal. Hablamos de transporte ferroviario, automotor a rueda y también participó la Fuerza Aérea con transporte aéreo, llevando personal y medios, como fue un helicóptero UH. La movilización incluyó blindados Stryker, tanques TAM modernizados, artillería TAM VCA de 155 milímetros y unidades SK-105.
Zarich remarcó que este tipo de ejercicios se vienen replicando desde hace dos años con mayor intensidad, desplazando una gran cantidad de medios y personal a distancias considerables. El foco está puesto en la protección de recursos vitales, porque para los militares la zona es un reservorio de agua dulce, como el lago Musters, que abastece a Comodoro Rivadavia y Caleta Olivia. Es un área de interés para nosotros y para todos los argentinos.
A pesar de la espectacularidad de los movimientos, la realidad financiera es un desafío constante. El jefe militar fue tajante al afirmar que la guerra es un negocio caro. Sin embargo, aclaró que es el menor presupuesto que el Estado asigna a la jurisdicción y con eso estamos haciendo lo que ven.
La mirada de Zarich sobre la administración de fondos es realista pero comprometida, ya que siempre uno espera mayor presupuesto, pero dentro del presupuesto asignado, sabemos lo que tenemos que hacer y lo hacemos bien. En ese sentido, mencionó que este viernes están llegando los primeros ocho vehículos Unimog, mientras que sobre fin de año llegarán 40 más y el año que viene está previsto que entre otra tanda de 16 vehículos más.
El componente humano también ocupa un lugar central en la agenda. Sobre la situación salarial, el teniente general admitió que si es deseable que cobrara más el personal. Es un tema de preocupación y de ocupación.
Pese a las dificultades, la vocación parece mantenerse firme, ya que la misma cantidad que decide voluntariamente dejar la fila del ejército es la misma cantidad de hombres y mujeres que deciden ingresar. La institución trabaja bajo la premisa de que nosotros nos debemos a la comunidad.
En cuanto al bienestar de los uniformados, especialmente de quienes tienen entre 25 y 30 años, existe un monitoreo sobre su salud mental. El jefe detalló que hay una junta médica con especialistas que sigue este tipo de casos durante meses hasta determinar si el personal puede reinsertarse o debe dejar la fuerza. Zarich concluyó recordando la vigencia histórica de la fuerza armada: el ejército se creó en 1810. Atraviesa altibajos, pero sigue funcionando como parte indisoluble del Estado.