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Pakistán declara guerra abierta a Afganistán tras bombardeos en Kabul
Islamabad inició bombardeos sobre ciudades afganas en respuesta a incidentes en la frontera y la Línea Durand.
POR REDACCIÓN
El Gobierno de Pakistán formalizó este viernes una declaración de “guerra abierta” contra las autoridades talibanas de Afganistán, iniciando una serie de bombardeos sobre Kabul, Kandahar y la provincia de Paktia. La escalada se produce tras meses de hostilidades en la zona fronteriza que ya habían dejado más de 70 fallecidos desde octubre —con pasos cerrados desde entonces— y otros 50 muertos en los choques más recientes.
El primer ministro Shehbaz Sharif advirtió que “nuestras fuerzas tienen plena capacidad para aplastar cualquier ambición agresiva” y remarcó que “toda la nación apoya hombro con hombro a las fuerzas armadas de Pakistán”.
La ruptura definitiva ocurrió tras ataques mutuos durante la noche del jueves y la madrugada del viernes, que incluyeron represalias afganas a bombardeos paquistaníes previos realizados el fin de semana en Nangarhar y Paktika tras atentados suicidas.
Khawaja Asif, ministro de Defensa, sentenció: “Nuestra paciencia ha llegado al límite. A partir de ahora, es la guerra abierta entre nosotros y ustedes”. Mohsin Naqvi, titular de Interior, respaldó la ofensiva calificándola como una “respuesta adecuada” a las agresiones previas. Islamabad acusa a los talibanes de proteger militantes que atacan su territorio, un vínculo tenso desde la toma de Kabul en 2021 y centrado en la disputa por la Línea Durand, frontera de unos 2.600 kilómetros que Afganistán no reconoce oficialmente.
Desde el bando afgano, el portavoz Zabihullah Mujahid anunció que retomarán “operaciones aéreas a gran escala” y aseguró que, en solo dos horas, cayeron 15 puestos paquistaníes donde “decenas de soldados han muerto”. No obstante, el vocero paquistaní Mosharraf Ali Zaidi desmintió tales bajas y capturas: “Hasta este momento, no ha habido soldados paquistaníes capturados ni martirizados. Cualquier afirmación sobre daños en Pakistán es poco más que una fantasía de los representantes de la India en Afganistán”.
Un civil en la capital afgana describió el horror del ataque tras registrarse ocho explosiones: “El primer par de explosiones ocurrió lejos de nuestra ubicación. Las últimas fueron mucho más próximas, sacudieron la casa y tras cada detonación se escuchaban aviones de combate”.
El conflicto se agrava pese a intentos previos de mediación por parte de Qatar, Turquía y Arabia Saudita, país que intervino para liberar a tres soldados capturados en octubre. Ante la crisis, el canciller iraní Abás Araqchi ofreció su mediación afirmando que “la República Islámica de Irán está dispuesta a proporcionar toda la ayuda necesaria para facilitar el diálogo y mejorar el entendimiento y la cooperación entre los dos países”.
Por su parte, el secretario general de la ONU, António Guterres, instó a resolver las disputas mediante el “diálogo diplomático”, exhortando a las partes a respetar sus obligaciones según el “Derecho Internacional” y a “garantizar la protección de los civiles”.