Miércoles 08 de Abril
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Cultura > Fuerte

Quién es la famosa que confesó tener una fuerte adicción: "Lo hacía a escondidas"

La mediática reveló el calvario que vivió por la presión estética y su compulsión por pasar por el quirófano.

POR REDACCIÓN

Hace 2 horas
La ex participante de reality inició recientemente una carrera musical.

Marian Farjat alcanzó notoriedad pública tras su ingreso al programa Gran Hermano durante la temporada del año 2015. La joven atravesó diversos escándalos y romances mediáticos antes de revelar el drama personal vinculado a su disconformidad física. Ella relató que sus problemas con la alimentación comenzaron a temprana edad bajo el control de su progenitora.

Según sus palabras, "Mi mamá no me dejaba comer un alfajor. Lo tenía que comer a escondidas. La generación de mi mamá sufrió mucho ese tema de que estaba de moda en ese momento las anfetaminas, todo eso. Siempre me decía estás gordita, pero no la vamos a juzgar".

En la actualidad, la mediática enfrenta una fuerte angustia por los cambios en su peso corporal y la mirada ajena. Marian explicó su situación actual remarcando que "La presión también del ambiente y todo eso. Estoy pesando ahora sesenta y cinco y yo siempre pesé cincuenta, o sea, máximo cincuenta y uno. Y estar a sesenta y cinco como que me pasa que quiero dejar de hacer todo por el peso, ¿Entendés? Como que estoy, estoy pesando sesenta y cinco, o sea, peso más de, de cincuenta y ya como que no, no quiero hacer nada".

Su conducta incluía jornadas de ejercicio extremo seguidas de episodios de consumo desmedido. La entrevistada describió su antigua rutina detallando que pasaba "Todo el día entrenando. Tenis, hockey, golf, rollers, todo. No comer todo el día, después llegar a tipo a la noche y tomar tequila, shots, fernet, eh, Jagger. El domingo, al otro día, me comía todo. Me levantaba y en mi casa encima que mi mamá si algo que hace es comer, cocinar rico, toda comida árabe, esto, tabulé. Y después agarraba capaz dulce de leche, El vigilante con queso crema, tipo queso cremoso. Con dulce de leche arriba".

La búsqueda de una imagen perfecta la condujo a desarrollar una adicción a la anestesia y a las intervenciones quirúrgicas. Farjat dio precisiones sobre sus pasos por el quirófano al decir que "Las lolas me hice dos veces, la nariz tres. Después lipo, licúan tu sangre y te la inyectan. Y también me gustaba todo el tema del postoperatorio. Todos los postoperatorios los hacía con mi mamá y me sentía como de vuelta chiquita, contenida".

Las crisis de pareja solían ser el detonante para buscar cambios estéticos inmediatos. Al respecto, la joven manifestó que "Todas las relaciones que terminé, terminé, literalmente me fui al quirófano re, re inmadura ahora que lo pienso, pero sí me pasó. Para sentirte más linda. Es terrible porque como que querés llenar los vacíos con, no sé, por ejemplo, ir al shopping, porque te sentís un vacío y después te sentís mejor porque compraste lo que querías. Todo un rato y después volvés a: ay, no, para qué, cómo gasté tanta plata en esta boludez".

En un balance sobre sus retoques, la protagonista aclaró los detalles técnicos de sus procedimientos. Ella fue tajante al enumerar que "Al quirófano entré tres veces, o cuatro. Me hice dos veces lolas, nariz tres. Después lipo, la grasa de la panza, no, no me la puse en la cola, mentira, no, eso no. Me puse plasma gel, que es como te licúan tu sangre y te la inyectan". Finalmente, la influencer logró encontrar estabilidad emocional a través de la espiritualidad. Sobre este cambio, concluyó que "Me refugié mucho en Dios, en la iglesia. Eso me ayudó. Hice un retiro espiritual y empecé a quererme".

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