Lunes 20 de Abril
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Provinciales > Relevamiento

Radiografía vial en San Juan: bajo nivel de conocimiento y conductas riesgosas al volante

Un sondeo realizado por el Iopps reveló que la mayoría de los conductores sanjuaninos no conoce con precisión las normas viales y admite incumplimientos frecuentes.

POR REDACCIÓN

Hace 2 horas
Los consultados no solo tienen desconocimiento, sino también de exceso de confianza.

El modo en que conducen los sanjuaninos vuelve a quedar bajo la lupa tras un reciente sondeo de opinión que pone cifras concretas a una percepción instalada: el desconocimiento de las normas viales y las conductas de riesgo no son excepciones, sino parte de una práctica extendida.

El estudio, realizado en abril de 2026 por la consultora Iopps (Instituto de Opinión Pública y Proyectos Sociales), sobre 480 casos en San Juan y el Gran San Juan, evidencia una contradicción central: la mayoría de los conductores cree manejar correctamente, pero los datos muestran lo contrario.

Uno de los indicadores más elocuentes es el respeto por las velocidades máximas. Solo el 40% asegura cumplirlas siempre, mientras que un 60% admite que lo hace de manera irregular. Este comportamiento no parece casual, sino vinculado a un conocimiento incompleto: apenas el 47% afirma conocer con precisión los límites de velocidad, frente a un 53% que reconoce manejarlos “más o menos”.

Cuando se baja al detalle, el panorama se vuelve aún más preocupante. En calles, donde la máxima es de 40 km/h, el 65% responde incorrectamente. En avenidas, solo el 52% acierta, y en rutas o autopistas, un 30% cree que los límites son más altos de lo permitido. Es decir, una porción significativa de conductores circula sin tener en claro reglas básicas.

El déficit no se limita a la velocidad. El conocimiento de señales viales también presenta falencias: solo el 30% dice conocer la mayoría, mientras que el 70% admite saber algunas, pero no todas. En pruebas concretas, señales como “No estacionar ni detenerse” o “Contramano” muestran altos niveles de error o desconocimiento, lo que expone una fragilidad preocupante en la formación vial.

Sin embargo, el dato más llamativo surge en la autopercepción: el 92% de los encuestados asegura conocer con claridad la prioridad de paso. Pero al ser consultados sobre situaciones específicas —como cruces con semáforos, rotondas o esquinas entre calles y avenidas— aparecen errores significativos. Esta brecha entre lo que se cree saber y lo que realmente se sabe marca un punto crítico: el problema no es solo de desconocimiento, sino también de exceso de confianza.

A esto se suman prácticas cotidianas que agravan el escenario. El 56% reconoce estacionar en doble fila, el 62% admite usar el celular al conducir y el 40% no utiliza siempre el cinturón en trayectos cortos. Además, más de la mitad solo realiza mantenimiento del vehículo cuando detecta un problema, lo que deja en evidencia una baja cultura preventiva.

Paradójicamente, cuando se consulta por las causas de los accidentes, los propios conductores identifican correctamente los factores de riesgo: el exceso de velocidad (46%) y el consumo de alcohol (30%) encabezan las respuestas. Es decir, existe conciencia sobre el problema, pero no necesariamente un cambio en la conducta.

El informe deja una conclusión clara: en San Juan, el problema vial no radica únicamente en la infraestructura o los controles, sino en una cultura de conducción marcada por el conocimiento parcial, la informalidad en el cumplimiento de normas y la naturalización de prácticas peligrosas.

En ese contexto, el desafío no parece ser solo sancionar, sino educar. Porque los datos muestran que, más que desconocer completamente las reglas, los sanjuaninos las conocen a medias. Y en materia de tránsito, ese margen de error puede ser determinante.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD