Judiciales
Usó el celular de su propia hija para acosar a una menor: fue condenado pero quedó libre
Reconoció su culpabilidad por acosar y abusar de una adolescente de 15 años en Santa Lucía. A cambio, pactó una pena condicional que le permitió recuperar la libertad de inmediato.
POR REDACCIÓN
El caso que conmocionó a Santa Lucía tuvo una resolución judicial que generó polémica en la comunidad. Matías Eduardo Arce, el empleado de comercio acusado de hostigar y abusar de una adolescente de 15 años, reconoció su culpabilidad y pactó una condena de nueve meses de prisión condicional, lo que le permitió recuperar la libertad de inmediato.
Una persecución a una menor que no se detuvo ante nada
La investigación, iniciada el 17 de marzo tras la denuncia de la madre de la víctima, reveló un nivel de persistencia alarmante por parte del acusado. Según consta en el expediente, Arce no solo enviaba mensajes insistentes por WhatsApp e Instagram diciéndole que quería "besarla" o "tocarla", sino que incluso llegó a ofrecerle dinero a través de Mercado Pago con la excusa de su cumpleaños.
El punto más oscuro de su accionar quedó registrado cuando la joven decidió bloquearlo de todas sus redes sociales para frenar el acoso. Lejos de desistir, Arce utilizó el teléfono celular de su propia hija para comunicarse con la menor, identificándose bajo el apodo de "Mota" para continuar con las insistencias.
El abuso y la confesión: "Fue a propósito"
El expediente sumó gravedad tras la declaración de la víctima en Cámara Gesell, donde relató un episodio ocurrido en diciembre de 2025 en el paraje Vallecito. Según el testimonio, mientras la adolescente cargaba a una niña en brazos, Arce aprovechó la situación para realizarle tocamientos en sus partes íntimas.
La prueba más contundente surgió de las "copias espejo" realizadas a los dispositivos electrónicos. En un intercambio de mensajes posterior al hecho, la joven le recriminó por Instagram: "Vos me tocaste", a lo que Arce respondió cínicamente: "Sí, fue a propósito".
Juicio abreviado y libertad condicional
La resolución del caso se dio mediante un acuerdo de juicio abreviado entre la fiscal Andrea Insegna (de la UFI ANIVI) y la defensa de Arce, representada por la abogada María Filomena Noriega. El acuerdo fue homologado por el juez de garantías Alberto Caballero.
Si bien el imputado estuvo inicialmente detenido y luego bajo prisión domiciliaria, la condena de nueve meses en suspenso le permite transitar el proceso fuera de la cárcel. No obstante, la Justicia le impuso reglas de conducta obligatorias durante dos años, que incluyen:
- Prohibición absoluta de acercarse o contactar a la víctima y su familia.
- Fijar un domicilio y someterse al control judicial periódico.
En caso de incumplir cualquiera de estas pautas, la condena condicional podría ser revocada, obligándolo a cumplir la pena de manera efectiva en el Servicio Penitenciario.