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Violeta Urtizberea y su técnica para evitar ser tóxica con su novio galán
La actriz reveló en televisión por qué eligió dejar de seguir la actividad digital del músico para cuidar la relación.
POR REDACCIÓN
Violeta Urtizberea compartió una mirada muy personal sobre cómo conviven el amor y las redes sociales en su relación con Juan Ingaramo. Durante su visita al programa Otro día perdido, conducido por Mario Pergolini en eltrece, la actriz explicó que tomó una decisión tajante para preservar su tranquilidad mental mientras el músico se encuentra de gira.
Al ser consultada sobre si era una persona celosa, ella se tomó unos segundos y respondió que "no me considero una persona celosa, pero sí observo, no ando papando moscas".
Ante la pregunta de si solía revisar los movimientos digitales de su pareja, Violeta sorprendió con una respuesta inesperada al confesar que "no, todo lo contrario. Lo tengo silenciado en Instagram. Desde hace muchos años. Él puede ver lo mío porque él considera que no le genera un conflicto. A mí me pasó muchas veces que cuento esto, la gente dice: ‘Ay, bueno’, como: ‘Qué tóxica’, pero para mí es al revés". Según su perspectiva, esta medida es una forma de autocuidado más que un gesto de control o desconfianza.
La actriz profundizó en su lógica citando el conocido refrán ojos que no ven, corazón que no siente. Explicó que prefiere mantenerse al margen de lo que sucede en la rutina nocturna de los shows para no dar lugar a sospechas innecesarias. "Yo me considero que no soy una persona que, por ejemplo, si Juan se va de gira, a cantar, podría ser algo como que a mí me podría angustiar. Se va, no tengo idea qué hace. Sale. No va del show al hotel. No me angustia eso. Pero yo si no veo algo, ojos que no ven, corazón que no siente. A mí me pasa eso", relató con total sinceridad. Para cerrar la idea, agregó que "no me genero fantasmas como de qué estaría haciendo ahora. Si yo veo algo. Ahí me empieza a hacer mal".
Por su parte, Juan Ingaramo también ha expresado recientemente su profunda admiración por la madre de su hija Lila. El músico cordobés se refiere a ella como un lujo y una presión, destacando el valor que le da a su mirada profesional.
"Es crítica en el buen sentido, es exigente y yo confío mucho en su criterio", admitió Juan, quien valora enormemente el intercambio creativo que mantienen. De hecho, señaló que "es tan buena actriz y tan inteligente y que tiene una visión muy clara. Por eso me sirve mucho cuando me da una devolución".
Esta complicidad se extiende también a la vida familiar y a la crianza de Lila, quien incluso participó en la creación de la canción Shampoo. Juan recordó que la pequeña lo ayudó a terminar la letra ya que "de hecho, me ayudó a terminarla, porque yo tenía esta parte que era como: ‘Me gustas tú y tú’. Entonces ella me dijo: ‘Me gustas tú y yo’".
Respecto al futuro, el cantante confesó su deseo de tener una familia numerosa comentando que "yo tendría tres, cuatro, cinco", aunque reconoce el esfuerzo físico que esto implica para la mujer debido a que "la mujer pone el cuerpo, hay ahí dos años más o menos de embarazo y lactancia".