Una investigación liderada por la Universidad de Manitoba confirma la relación entre el consumo de tabaco y la presión arterial alta, destacando la importancia de detectar el tabaquismo mediante biomarcadores como la cotinina.
El uso de cigarrillos electrónicos y vapeadores se ha expandido entre adolescentes sanjuaninos, muchas veces impulsado por tendencias y la falsa percepción de que se trata de una práctica inofensiva.