El ingreso de carne desde Brasil, Paraguay y Uruguay crece a ritmo acelerado por la pérdida de competitividad local y el encarecimiento de los costos. Aun así, no impactaría en el precio del mercado local.
El consumo per cápita de carne vacuna descendió a 47,8 kilos anuales, según un informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA).