Teherán descartó cualquier negociación con Estados Unidos en medio del conflicto en Medio Oriente y endureció su postura. La decisión profundiza la crisis geopolítica y aumenta el riesgo de una escalada mayor.
El precio del crudo volvió a escalar por encima de los 100 dólares impulsado por la creciente tensión entre Irán y Estados Unidos. La incertidumbre por el suministro energético global mantiene en alerta a los mercados internacionales.
El gobierno de Irán desmintió negociaciones con Estados Unidos y anunció una nueva serie de ataques contra Israel, reafirmando su postura en el conflicto.