Economía > Escenario complejo
Ventas y empleo industrial: estiman caída de hasta 15% en San Juan
Desde la Unión Industrial de San Juan advirtieron un escenario de contracción, en base a un estudio preliminar. En sectores como textil y metalmecánica, la caída de la demanda alcanzaría hasta el 40%.
La industria sanjuanina atraviesa un escenario de retroceso que, según un relevamiento preliminar de la Unión Industrial de San Juan (UISJ), muestra señales de contracción tanto en ventas como en niveles de empleo. De acuerdo con el sondeo interno que la entidad realiza entre sus asociados, las empresas industriales estiman que durante 2025 la caída promedio osciló entre el 10% y el 15%. El diagnóstico, aclararon, aún se encuentra en etapa de consolidación estadística.
Sobre un universo de 14.500 puestos de trabajo directos registrados —dato surgido del relevamiento del Ministerio de Producción—, esa variación porcentual proyectada permite dimensionar el impacto: en términos absolutos, la contracción equivaldría a una pérdida potencial que podría ubicarse entre 1.450 y 2.175 empleos industriales en la provincia.
“La industria está en una situación bastante alicaída. Hay una significativa baja en las ventas que se viene ampliando en los últimos dos años y ahora lo vemos a un ritmo dramático”, sostuvo el presidente de la UISJ, Leonardo de la Vega, en diálogo con el programa San Juan en Noticias de Radio Mitre 95.1.
El industrial remarcó que el deterioro no puede analizarse de manera aislada, sino como parte de un proceso más amplio que, según señaló, arrastra varios años de estancamiento en el sector productivo.
“No veníamos de Disneylandia. La industria argentina viene sin crecer desde hace mucho tiempo, pero ahora la caída se siente con mucha más fuerza”, afirmó.
Un diagnóstico aún en evaluación
Desde la UISJ subrayaron que los porcentajes surgen de un relevamiento preliminar, por lo que reflejan tendencias generales y no cifras definitivas. Aun así, reconocen que el escenario genera preocupación dentro del entramado industrial local. En ese marco, De la Vega puso el foco en el esfuerzo que realizan las pequeñas y medianas empresas para sostener la actividad en un contexto de retracción económica.
“Definitivamente, ha habido pérdidas de trabajo. Las pymes hacen un enorme esfuerzo por sostener a sus trabajadores, porque cuesta mucho desarrollar mano de obra calificada”, explicó.
Según detalló, muchas industrias atraviesan una etapa de ajuste interno marcada por la reducción de márgenes, la optimización de procesos y la búsqueda de mayor eficiencia operativa.
“En el afán de resistir, muchas empresas bajan márgenes, hacen procesos más eficientes y tratan de aguantar. Pero evidentemente con eso no basta”, señaló.
Sectores con caídas más profundas
Dentro del entramado industrial provincial, algunos rubros muestran un impacto particularmente severo. El presidente de la UISJ identificó al textil, el calzado y la metalmecánica como los sectores más golpeados por la caída de la demanda.
“Son los más perjudicados. Venimos hablando de bajas de demanda de hasta el 40% en algunos casos”, indicó.
En línea con el carácter preliminar del estudio, desde la entidad aclararon que en esos sectores la caída de la demanda alcanzaría niveles considerablemente superiores al promedio general de la actividad industrial.
La magnitud de esas contracciones, según explicó, compromete la utilización de la capacidad instalada y tensiona la sustentabilidad económica de numerosas empresas locales.
“Estamos llegando a un límite crítico en muchas industrias, sobre todo en las pymes”, advirtió.
Importaciones y modelo productivo
Consultado sobre los factores que inciden en el escenario actual, De la Vega apuntó a la falta de una política industrial clara y al impacto que genera la apertura de importaciones.
“No hay un modelo de producción bien definido. Se ha hecho una apertura muy fuerte y quizás podría haber sido más paulatina, entendiendo la importancia que tiene la industria en la generación de empleo”, analizó.
Si bien reconoció que una mayor integración al comercio internacional resulta necesaria, planteó que la transición debería contemplar la competitividad del entramado productivo local.
“Hay que definir con claridad qué modelo de país queremos. Los países desarrollados se fortalecen a través de su producción industrial”, sostuvo.
Reforma laboral y expectativas empresarias
En medio de este escenario, la discusión por la reforma laboral aparece como uno de los ejes que concentra la atención del sector industrial. Sin embargo, desde la UISJ plantean cautela respecto de su impacto inmediato.
“Primero hay que ver en qué termina la ley y cuándo se va a implementar”, señaló De la Vega y remarcó que, más allá de los debates estructurales, hoy las pymes industriales enfrentan un desafío más urgente.
“No estamos pensando en las ventajas de contratar gente en el futuro, sino en cómo vamos a sobrevivir para pasar este presente”, afirmó.
Finalmente, en referencia al contexto nacional —marcado por noticias como el cierre de la planta de Fate—, De la Vega subrayó que cada episodio de crisis empresarial repercute en todo el entramado productivo.
“Cada una de estas noticias nos pega, nos afecta. Duele porque detrás hay trabajadores, familias y comunidades enteras”, concluyó.