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Crece la alarma ambiental por los daños en la Pampa del Leoncito
El hecho ocurrió en la Pampa del Leoncito mientras se desarrollaba una actividad municipal. Intervino la Policía y la Dirección de Patrimonio para evaluar el impacto.
Un nuevo episodio de vandalismo volvió a encender las alarmas en la Pampa del Leoncito, uno de los paisajes naturales más emblemáticos de la provincia. Según informó la Municipalidad de Calingasta, un grupo de personas realizó maniobras peligrosas con una camioneta sobre el terreno, provocando daños en la superficie y poniendo en riesgo a más de un centenar de personas que se encontraban en el lugar.
El hecho ocurrió durante la tarde, en momentos en que un equipo municipal desarrollaba la grabación de un videoclip junto a bailarines, personal técnico y vecinos. Pese a las advertencias de los presentes, los ocupantes del vehículo continuaron con su accionar, lo que derivó en la intervención directa del intendente Sebastián Carbajal, quien logró identificar a los responsables y radicar la denuncia en la Comisaría 33. También tomó intervención la Dirección de Patrimonio Cultural de la provincia para evaluar la magnitud del daño.
Un problema reiterado en un ecosistema frágil
El episodio se suma a una serie de antecedentes recientes que evidencian la vulnerabilidad del área. Meses atrás, el ingreso de vehículos todoterreno tipo UTV dejó profundas huellas en el suelo, generando un impacto ambiental de gran escala. Especialistas advirtieron entonces que la recuperación de ese daño podría demandar décadas.
La Pampa del Leoncito es una cuenca endorreica con un suelo compuesto por sedimentos finos —arena, limo y arcilla— que forman una superficie extremadamente delicada. La alteración de su capa superior, donde se concentran nutrientes y semillas, provoca un proceso de erosión acelerada que compromete tanto la regeneración vegetal como el equilibrio del ecosistema.
Daños que trascienden lo ambiental
Además del impacto ecológico, las intervenciones indebidas afectan el valor paisajístico del lugar, clave para la actividad turística en la región. La modificación del terreno —visible a través de huellas y marcas— altera la fisonomía del sitio y reduce su atractivo, con posibles consecuencias económicas para la comunidad local.
A esto se suma el riesgo asociado a la circulación de vehículos en zonas no habilitadas, tanto por la posibilidad de accidentes como por eventuales derrames de combustibles o aceites, que pueden generar contaminación de larga duración.
Denuncias, controles y sanciones
Frente a estos hechos, las autoridades locales vienen reforzando las acciones de control. En todos los casos recientes, los responsables fueron identificados y denunciados, con intervención policial y judicial. Las conductas podrían encuadrarse en infracciones a normativas provinciales y nacionales que protegen el patrimonio natural, con sanciones que incluyen multas y posibles responsabilidades penales.
En paralelo, el municipio trabaja junto a organismos provinciales en la implementación de medidas preventivas, como mayor señalización, presencia permanente de personal de control y regulación de las actividades turísticas en la zona.
El impacto a largo plazo
Uno de los aspectos más críticos es el tiempo de recuperación del ecosistema. A diferencia de otros entornos, en la Pampa del Leoncito los procesos naturales son lentos y dependen de condiciones climáticas específicas. Por ello, los daños generados en pocos minutos pueden tardar años —e incluso décadas— en revertirse, y en algunos casos podrían ser irreversibles.
Llamado a la responsabilidad
De cara a la llegada de visitantes durante la Semana Santa, desde el municipio reiteraron la necesidad de respetar las normas y evitar cualquier tipo de maniobra vehicular sobre el terreno. También solicitaron a la comunidad denunciar conductas similares para prevenir nuevos episodios.
El caso vuelve a poner en evidencia la tensión entre el uso turístico del área y la necesidad de preservar un entorno natural único, cuya conservación depende, en gran medida, del comportamiento responsable de quienes lo visitan.