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Por la economía , pasa más tiempo entre consultas psicológicas en San Juan
La crisis económica en Argentina afecta las consultas psicológicas en San Juan y cada vez hay una menor frecuencia de asistencia, más aumento de costos y cambios en hábitos de atención en salud mental.
La crisis económica impacta en la frecuencia de consultas psicológicas en San Juan y modifica los hábitos de asistencia de los pacientes, que cada vez acuden con menor regularidad a sus tratamientos debido a las dificultades para afrontar los costos.
Durante los últimos meses se consolidó una tendencia clara: hay mayor separación entre consultas psicológicas, con pacientes que pasan de esquemas semanales a encuentros quincenales o incluso más espaciados. Este cambio responde al contexto económico, que obliga a reorganizar gastos y priorizar necesidades.
Desde el Colegio de Psicólogos de San Juan, la profesional Gema Galván explicó que la modificación no implica una baja en la demanda, sino en la continuidad de los tratamientos. “No bajaron las consultas, lo que se modificó es la frecuencia de asistencia. En pocos casos es semanal, la mayoría es quincenal”, señaló a DIARIO HUARPE.
En ese sentido, agregó que “muchos pacientes buscan sostener el espacio terapéutico, pero adaptan la frecuencia a sus posibilidades económicas”. Además, indicó que “se observa un esfuerzo por no interrumpir completamente los procesos, aunque sí se espacien”.
Otros profesionales coincidieron en el diagnóstico y afirmaron que “la demanda sigue vigente, pero con una lógica distinta de asistencia”. También remarcaron que “esto obliga a reorganizar el trabajo clínico y a priorizar objetivos en cada encuentro”.
Impacto del costo de las sesiones
El valor de las consultas es otro factor determinante. Según detalló Galván, “el mínimo hoy para el bimestre abril/mayo para terapia individual es $39.700”.
Este monto representa una dificultad para muchos pacientes. “Sostener una terapia semanal se volvió complejo para una parte importante de la población, por lo que optan por espaciar las sesiones”, explicó. En la misma línea, agregó que “la salud mental sigue siendo importante, pero compite con otros gastos básicos”.
Adaptaciones en pacientes y profesionales
Frente a este escenario, se registran distintas estrategias para mantener los tratamientos. “Se buscan alternativas que permitan dar continuidad, aunque con menor frecuencia”, señalaron desde el sector.
También indicaron que “los pacientes organizan mejor sus consultas y los profesionales intentan acompañar dentro de ese marco”. Estas adaptaciones permiten sostener el vínculo terapéutico, aunque con cambios en la dinámica habitual.
Un escenario que preocupa
La situación genera preocupación en el ámbito profesional. “Cuando las sesiones se espacian demasiado, los procesos pueden volverse más lentos”, advirtieron.
A pesar de esto, destacaron que “la decisión de continuar en tratamiento, aunque sea con menor frecuencia, es un dato positivo”. En un contexto económico complejo, la salud mental se mantiene como una prioridad, aunque condicionada por la realidad financiera de los pacientes.