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Cuba responde a las amenazas de Trump ante una eventual invasión.
Declaraciones cruzadas entre Washintgon y La Habana logran aumentar la tensión en El Caribe por una eventual invasión militar a la isla. La respuesta de Díaz-Canel fue contundente: "Nadie nos dicta qué hacer”
POR REDACCIÓN
Escala el conflicto diplomático entre Cuba y Estados Unidos. No conforme con el bombardeo a Caracas que generó más de 100 víctimas fatales y el operativo de secuestro al presidente de Venezuela Nicolás Maduro, ahora Donald Trump emitió explosivas declaraciones contra otro estado soberano. Esta vez, al gobierno de Cuba. “No habrá más petróleo ni dinero para Cuba. ¡Cero! Les recomiendo encarecidamente que lleguen a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde”, escribió Trump en la red Truth Social.
En su declaración, afirmó: “Cuba vivió durante muchos años de grandes cantidades de petróleo y dinero provenientes de Venezuela. A cambio, Cuba proporcionó servicios de seguridad a los dos últimos dictadores venezolanos, ¡pero ya no más!”.
El presidente estadounidense aseguró que “la mayoría de esos cubanos murieron en el ataque de EE.UU. de las últimas semanas, y Venezuela ya no necesita protección de los matones y extorsionadores que la mantuvieron como rehén durante tantos años”.
“Ahora Venezuela cuenta con Estados Unidos, el ejército más poderoso del mundo (¡por mucho!) para protegerla, y la protegeremos”, proclamó.
Además, no ahorró palabras en una nueva amenaza de invasión a la isla caribeña. El mandatario afirmó que “entrar y destrozar” Cuba podría ser la única opción que queda para forzar un cambio. En este contexto, el secretario de Estado, Marco Rubio, declaró durante un encuentro con ejecutivos petroleros que las autoridades cubanas han optado por “tener control político sobre el pueblo antes que una economía que funcione”.
Ante estas amenazas, la respuesta del gobierno cubano no se hizo esperar. Inmediatamente, el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, declaró que Cuba no está dispuesta a “vender el país ni a ceder ante la amenaza y el chantaje” de Estados Unidos. Denunció que “EE.UU. pretende imponer su voluntad sobre los derechos de Estados soberanos” y lleva años aplicando “la fuerza y la agresión contra Cuba”, y reafirmó su compromiso inquebrantable de “defender” la nación.
Por su parte, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, recordó que su país “es agredido por EE.UU. hace 66 años”. “Cuba es una nación libre, independiente y soberana. Nadie nos dicta qué hacer. Cuba no agrede, es agredida por EE.UU. hace 66 años, y no amenaza, se prepara, dispuesta a defender a la Patria hasta la última gota de sangre”, manifestó el mandatario. Y agregó que: “No tienen moral para señalar a Cuba en nada quienes lo convierten todo en negocio, incluso las vidas humanas”.
En las dos publicaciones anteriores en su cuenta de X, el Díaz-Canel indicó que “no tienen moral para señalar a Cuba en nada, absolutamente en nada, quienes lo convierten todo en negocio, incluso las vidas humanas”. “Quienes hoy drenan histéricos contra nuestra nación lo hacen enfermos de rabia por la decisión soberana de este pueblo de elegir su modelo político”, precisó.
“Quienes culpan la Revolución de las severas carencias económicas que padecemos, deberían callar por vergüenza. Porque saben y lo reconocen que son fruto de las draconianas medidas de asfixia extrema que EE.UU. nos aplica hace seis décadas y amenaza con superar ahora”, enfatizó.
En octubre de 1960, EE.UU. estableció un embargo contra Cuba. Posteriormente, en 1962, el presidente John F. Kennedy endureció drásticamente las medidas, imponiendo un bloqueo comercial casi total que impactó profundamente en la economía cubana.