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Dishidrosis: qué es y cómo tratar la sudoración excesiva en la piel
La dermatóloga Agustina Bennesh explicó causas, síntomas y tratamientos de la dishidrosis, una afección frecuente que impacta la vida diaria.
Por Brenda Uñate Hace 2 horas
En una nueva emisión del programa Salud & Bienestar, que se transmite por HUARPE TV en el 19.2 de TDA, Kick y YouTube, nos visita la doctora Agustina Bennesh, dermatóloga, para abordar una afección frecuente pero muchas veces subestimada: la dishidrosis, conocida también como hiperhidrosis.
Se trata de una condición que provoca sudoración excesiva, principalmente en manos, pies y axilas. Aunque no representa un riesgo grave para la salud, puede afectar profundamente la vida cotidiana de quienes la padecen. “Puede afectar hasta el 5% de la población, o sea que lo vemos muy seguido los dermatólogos”, explicó la especialista, subrayando que es mucho más común de lo que se cree.
La dishidrosis suele aparecer desde edades tempranas y, en la mayoría de los casos, tiene un origen primario, vinculado a factores genéticos y neurológicos. “Es un trastorno que se cree neurológico, con una predisposición genética más algunas cuestiones del ambiente”, detalló Bennesh.
Síntomas y señales de alerta
El síntoma principal es la sudoración abundante, especialmente en palmas de las manos, plantas de los pies y axilas. Esta transpiración excesiva puede generar incomodidades prácticas y sociales. “Las personas manchan la ropa, no pueden agarrar bien las lapiceras”, señaló la dermatóloga.
Además, el exceso de humedad puede derivar en complicaciones como infecciones por hongos o bacterias. “A los pies se los macera el calzado, quedan muy mojados, y eso trae infecciones, verrugas o dolor entre los dedos”, advirtió.
Aunque muchas personas identifican rápidamente que algo no está bien, no siempre consultan a tiempo. “En la mayoría de los casos lo minimizan y lo toman como parte de su vida”, comentó Bennesh, quien destacó la importancia de la consulta temprana para mejorar la calidad de vida.
Factores desencadenantes y diagnóstico
El estrés, las emociones intensas, el consumo de alcohol y ciertos alimentos picantes pueden agravar los síntomas. También influye la ropa: materiales sintéticos o poco transpirables empeoran el cuadro. Por eso, se recomienda optar por telas de algodón y calzado que permita la ventilación.
El diagnóstico es principalmente clínico. “Se basa en el relato del paciente y muchas veces lo comprobamos en la consulta”, explicó la especialista. Sin embargo, es clave descartar una hiperhidrosis secundaria, que puede estar asociada a otras enfermedades.
“Si empieza súbitamente después de los 25 años, sin antecedentes familiares o con síntomas como fiebre o pérdida de peso, hay que prestar atención”, alertó Bennesh.
Tratamientos y recomendaciones
El tratamiento depende de la intensidad del cuadro. Puede incluir desde antitranspirantes específicos hasta medicación oral o aplicaciones de toxina botulínica. “Es muy eficiente, pero para algunos pacientes es un tratamiento costoso”, aclaró.
También existen opciones quirúrgicas, aunque se evalúan cuidadosamente debido a posibles efectos secundarios, como la sudoración compensatoria en otras zonas del cuerpo.
En paralelo, los hábitos cotidianos juegan un rol clave. Identificar desencadenantes, cambiar la indumentaria y mantener una buena higiene son medidas fundamentales. “Cada paciente tiene que conocerse y saber qué situaciones le generan mayor sudoración”, indicó.
Por último, la dermatóloga remarcó la importancia de un enfoque integral: “El manejo del estrés, el descanso, la alimentación y evitar el alcohol o el cigarrillo son fundamentales”.
La dishidrosis puede ser una condición crónica, pero con diagnóstico y tratamiento adecuados, es posible controlarla y mejorar significativamente la calidad de vida.