Martes 05 de Mayo
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

País > Extraditado

Esposado y custodiado, así fue la salida de “Pequeño J” desde Perú

El presunto cabecilla de una banda criminal enfrentará a la justicia por el asesinato de tres jóvenes mujeres.

POR REDACCIÓN

Hace 2 horas
El Instituto Nacional Penitenciario entregó al hombre a los agentes.

La justicia argentina finalmente tendrá frente a frente a uno de los hombres más buscados en relación con crímenes de extrema gravedad. El sospechoso conocido como Pequeño J dejó suelo peruano custodiado de cerca por efectivos policiales para responder por una serie de acusaciones vinculadas al tráfico de drogas y la muerte violenta de tres jóvenes.

"Fuentes judiciales confirmaron que el acusado, una vez que llegue a la Argentina, será trasladado bajo custodia de la Policía Federal Argentina a un penal", y se espera que su primera comparecencia ocurra en las próximas horas. El hombre "declarará mañana ante el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N° 2 de Morón", bajo la órbita del juez Jorge Ernesto Rodríguez, tras ser entregado por las autoridades penitenciarias de Perú a la Interpol.

La investigación ubica al detenido en la cima de una estructura de violencia. "Pequeño J está señalado como integrante de una organización criminal vinculada al narcotráfico" y, según la mirada oficial, su rol fue determinante en la suerte de las víctimas. "Es considerado por los investigadores como el que planificó el secuestro, tortura y asesinato de las tres jóvenes", en una trama que involucra a otras 11 personas ya identificadas.

Dentro de este entramado, la logística fue fundamental para ocultar los hechos. Entre los implicados se encuentra Víctor Sotacuro Lázaro, quien "está acusado de haber tenido un rol logístico clave en el traslado de las víctimas hacia la casa de Florencio Varela", contando presuntamente con la colaboración de su sobrina, Milagros Florencia Ibáñez, quien "habría actuado como apoyo logístico dentro de la estructura". En ese lugar de cautiverio, otros integrantes habrían trabajado para ocultar lo ocurrido. "Maximiliano Andrés Parra está acusado de haber participado en la limpieza de la escena del crimen", mientras que "Iara Daniela Ibarra limpió restos de sangre tras los asesinatos".

La brutalidad de la banda no terminó en el acto físico. "Miguel Ángel Villanueva Silva reconoció haber participado en la filmación del crimen", registro que habría circulado dentro de la organización. Para que todo esto ocurriera, figuras como Matías Agustín Ozorio, quien "se lo señala como la mano derecha de Pequeño J y responsable de la logística general del operativo", y Bernabé Jesús Mallón, quien "está acusado de ser uno de los organizadores del crimen y de haber hecho aportes en la planificación", resultaron piezas fundamentales.

Otros nombres aparecen en el expediente por roles secundarios pero necesarios para el plan. Mónica Débora Mujica, pareja de Sotacuro, "está acusada de encubrimiento y de colaborar con la organización", y Celeste Magalí González Guerrero "está acusada de haber facilitado o gestionado el alquiler de la casa". El destino final de los cuerpos también tuvo un responsable, ya que "Ariel Jeremías Alexis Giménez se lo señala como quien cavó el pozo donde enterraron los cuerpos". Por último, Joseph Freyser Cubas Zavaleta, apodado Señor Jota, aunque "estaba vinculado como presunto miembro de la estructura narco, pero le dictaron la falta de mérito en esta causa", permanece bajo arresto por otra investigación diferente.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD