En el marco de la convención de la Prospectors & Developers Association of Canada (PDAC) en Toronto, el CEO de Vicuña Corporation, Ron Hochstein, dejó una doble señal: por un lado, en diálogo con GRUPO HUARPE, único medio sanjuanino, definió al proyecto como “de clase mundial” y con impacto “multigeneracional”; por otro, ante más de 50 proveedores sanjuaninos lanzó un llamado directo a prepararse para una etapa decisiva.
“Proyecto de clase mundial” y decisión este año
En entrevista con GRUPO HUARPE, Hochstein fue contundente sobre la dimensión del emprendimiento. “Vicuña para Argentina es un proyecto de clase mundial. No hay muchos proyectos sobre los que se puede hablar”, afirmó. Y agregó: “Cualquier proyecto de clase mundial va a tener un impacto tremendo en la economía. Y Vicuña tiene el potencial de tener un impacto tremendamente significativo, no solamente en los próximos años, sino multigeneracionalmente”.
Respecto del estado actual, explicó: “Estamos en la etapa temprana, en la cual presentamos la evaluación económica preliminar para la etapa 1. Y lo que se viene es la evaluación de la toma de decisión final de inversión este año”.
Sin embargo, aclaró: “El análisis preliminar no es la decisión de comenzar la construcción”. El equipo deberá preparar la documentación técnica y financiera que será elevada a los accionistas —Lundin Mining y BHP— para que definan la FID (decisión final de inversión), que podría concretarse antes de fin de año.
Cara a cara con proveedores: “No den por sentado esta oportunidad”
La otra escena clave se dio en una reunión organizada junto al Gobierno de San Juan, donde más de 50 empresarios locales participaron de un intercambio directo con la conducción de la compañía.
Hochstein agradeció el esfuerzo de viajar hasta Canadá y destacó el momento que atraviesa la provincia: “Argentina tiene el sueño de convertirse en un país minero, pero la provincia de San Juan ya hoy es una provincia minera”.
Sobre el potencial del yacimiento, detalló que la reciente Evaluación Económica Preliminar permite dimensionar su escala: podría ubicarse entre las cinco minas de cobre más grandes del mundo, entre las tres mayores de oro y entre las dos principales en plata.
Pero el mensaje central estuvo orientado a la preparación del entramado local. “Nuestro foco está en la contratación local tanto de mano de obra como de proveedores”, aseguró. Y recordó su experiencia previa, donde un pequeño emprendimiento de catering terminó abasteciendo a un campamento de 2.000 personas, integrando además a productores regionales en la cadena de suministros. “Esa es la llave para el desarrollo sostenible”, sostuvo.
De cara a la posible aprobación de la inversión, advirtió: “Es el momento de escuchar el feedback de ustedes, porque una vez que se tome esa decisión, la velocidad comienza”.
Para ilustrarlo, utilizó una analogía personal: “Crecí en una granja y los perros corrían tras los autos. Cuando lleguemos a la decisión final de inversión, será como si uno de esos perros hubiera alcanzado el auto y nos preguntaremos: ¿qué hacemos ahora?”.
En ese marco, dejó una frase que resonó entre los empresarios: “No den por sentado esta oportunidad, trabajemos para crecer juntos y destrabar esta oportunidad para que nuestros hijos y los hijos de sus hijos se beneficien”.
Radicación en San Juan y etapa clave
Hochstein también confirmó que evalúa instalarse en la provincia para seguir de cerca el avance del proyecto. “Estoy muy ansioso de pasar cada vez más tiempo en San Juan”, había señalado previamente a HUARPE.
Con la decisión final de inversión en el horizonte y un fuerte énfasis en la competitividad local, Vicuña entra en meses determinantes. El mensaje del CEO fue claro: el potencial es de escala global, pero el resultado dependerá del trabajo conjunto entre la compañía, el Gobierno y los proveedores sanjuaninos.