Provinciales > Tras un año cerrada
La escuela que reabrió sus puertas en Jáchal gracias a tres estudiantes
La escuela Provincia de Entre Ríos, ubicada en el paraje Gualcamayo, Jáchal, reabrió sus puertas para tres alumnos. Además contó con la visita de la ministra de Educación, Silvia Fuentes.
POR REDACCIÓN
La Escuela Provincia de Entre Ríos, ubicada en el paraje Gualcamayo, en Jáchal, reabrió sus puertas después de permanecer un año inactiva. El regreso de la actividad educativa se produjo gracias a la inscripción de tres alumnos, un hecho que motivó al gobierno provincial, a través del Ministerio de Educación, a reactivar el establecimiento. Además, en un suceso sin precedentes, la ministra Silvia Fuentes se trasladó al lugar para encabezar la ceremonia de reapertura.
Ubicado al noreste de San Juan, a más de 1.500 metros de altura, el paraje Gualcamayo se encuentra a 70 kilómetros de la villa cabecera de Jáchal. Este lugar, al que solo se puede acceder en camioneta 4x4, es el hogar de cinco familias. La escuela, que funcionaba como albergue, se había quedado sin estudiantes hace un año, lo que llevó a las autoridades a cerrarla de forma momentánea. Las llaves del edificio quedaron al resguardo de las familias, que lo cuidaron con esmero.
La reapertura fue una promesa cumplida para los tres alumnos: Eluney, Agustín y Dulce. La vuelta a clases incluyó la adecuación de la institución para que funcione como escuela primaria de jornada simple. Ahora cuenta con una directora a cargo de los estudiantes de primaria, y una maestra para la alumna de jardín de infantes. “Donde haya un alumno es una responsabilidad llegar y es lo que nos pide el gobernador Marcelo Orrego, que estemos ahí, que estemos cerca”, expresó la ministra Fuentes.
La inauguración oficial se convirtió en una emotiva celebración para la comunidad. Además de las autoridades provinciales, asistieron referentes locales que acompañaron a los vecinos en el corte de cinta. La alegría se reflejó en cada palabra y en los abrazos de agradecimiento por parte de las familias, que se sintieron escuchadas y valoradas. El evento culminó con una poesía interpretada por la pequeña Dulce, reflejando la esperanza que la escuela representa para el lugar.