Miércoles 13 de Mayo
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Deportes > Tristeza

Murió Jason Collins, primer jugador gay en la historia de la NBA

El exbasquetbolista estadounidense Jason Collins falleció a los 47 años tras luchar contra un agresivo cáncer cerebral.

POR REDACCIÓN

Hace 3 horas
Murió el pivot Jason Collins después de una larga enfermedad. (AP)

El mundo del básquet y del deporte internacional atraviesa horas de conmoción tras confirmarse la muerte de Jason Collins, exjugador de la NBA y figura emblemática en la lucha por la inclusión dentro del deporte profesional. El ex pivote estadounidense murió a los 47 años luego de una larga batalla contra un glioblastoma en etapa 4, uno de los tipos más agresivos de cáncer cerebral. 

La noticia fue comunicada oficialmente por su familia a través de un mensaje difundido por la NBA. En el texto expresaron que Collins murió rodeado de sus seres queridos después de una “valiente lucha” contra la enfermedad, diagnosticada públicamente durante 2025. 

Collins quedó grabado para siempre en la historia del deporte en abril de 2013, cuando anunció públicamente que era homosexual mientras todavía era jugador activo de la NBA. Lo hizo mediante un artículo publicado en la revista Sports Illustrated bajo una frase que recorrió el mundo: “Soy un pivote de la NBA de 34 años. Soy negro. Y soy gay”. 

Con esa declaración se convirtió en el primer deportista activo de una de las cuatro grandes ligas profesionales de Estados Unidos (NBA, NFL, MLB y NHL) en reconocer abiertamente su homosexualidad. El gesto fue considerado histórico y abrió un debate global sobre diversidad, discriminación e inclusión en el deporte de alto rendimiento. 

A lo largo de su carrera, Collins disputó 13 temporadas en la NBA y vistió las camisetas de New Jersey Nets, Memphis Grizzlies, Minnesota Timberwolves, Atlanta Hawks, Boston Celtics, Washington Wizards y Brooklyn Nets. Además, alcanzó dos finales consecutivas de la NBA con los Nets en 2002 y 2003. 

Aunque nunca fue una superestrella desde lo estadístico, compañeros, entrenadores y dirigentes destacaban su importancia defensiva y su liderazgo dentro de los equipos. Tras hacer pública su orientación sexual, Collins recibió apoyo de figuras como Barack Obama, Kobe Bryant y el entonces comisionado David Stern.

En los últimos meses, el exjugador había compartido públicamente parte de su tratamiento médico y su lucha contra la enfermedad. Incluso se había sometido a terapias experimentales para intentar frenar el avance del tumor cerebral. 

Tras conocerse su fallecimiento, distintos equipos y personalidades de la NBA expresaron mensajes de dolor y reconocimiento. Desde los Boston Celtics afirmaron que Collins fue “un pionero” y remarcaron el impacto que tuvo tanto dentro como fuera de las canchas.

Su muerte vuelve a poner en primer plano el legado que dejó en el deporte profesional estadounidense. Más allá de su carrera deportiva, Jason Collins será recordado como una figura clave en la apertura de espacios de visibilidad y respeto para la comunidad LGBTQ+ dentro de uno de los ámbitos históricamente más conservadores del deporte masculino.

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