Jueves 21 de Mayo
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Economía > Zona Fría

Qué impacto tendrá la modificación del Régimen de Zona Fría en San Juan y Mendoza

Tras la media sanción obtenida en la Cámara Baja, economistas  de la UNSJ fundamentaron que la norma beneficiará a las grandes empresas y que el costo del ajuste será absorbido por la mayoría de los usuarios.

POR REDACCIÓN

Hace 3 horas
Los usuarios dejarán de recibir la bonificación del 30% sobre la factura final de gas.

La media sanción que pretendía el Gobierno en la Cámara de Diputados para modificar el Régimen de Zona Fría en materia de subsidios energéticos para las provincias, ya fue consumada. Ahora, el proyecto de ley deberá completar el trámite parlamentario en la Cámara Alta, donde se especula que senadores oficialistas y aliados terminen aprobando el nuevo esquema. 

Aunque los legisladores sanjuaninos que apoyan al modelo mileista justificaron su voto positivo y argumentaron que la provincia no será perjudicada, dos especialistas del ámbito de la Universidad Nacional de San Juan, Marcelo Alós y Emilio Furlán, explicaron que, en realidad, el régimen modificado les dará mayores beneficios y rentabilidad a las grandes compañías, en detrimento de los usuarios en general. 

Alós, es economista e investigador en la UNSJ, indicó que el subsidio a la tarifa de gas por zona fría se ha reducido a las zonas que originalmente lo tenían Patagonia, Malargüe y la región de la Puna. “Los hogares que se incluyeron sólo acceden al subsidio adicional si están inscriptos en el Registro Subsidios Energéticos Focalizados. Para acceder a ese beneficio deben tener un ingreso neto de menos de tres Canastas Básicas Totales (CBT), o sea 1.426.959 millones de pesos”, explicó en declaraciones a Info U, teniendo en cuenta que la CBT es igual a 475.653 pesos según datos de INDEC a abril de 2026. 

Según informaciones periodísticas, el sistema hoy se financia con un recargo de hasta el 7,5% sobre el precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte, que es abonado por usuarios de todo el país. El Gobierno sostiene que eso ya no alcanza y que no tiene cómo obtener más financiamiento a través de impuestos a sectores de mayor capacidad contributiva.

“Habría que constatar los cálculos para saber si alcanza o no. Si es como dice el Gobierno, en todo caso se ajusta el 7,5 % o sea, se sube, para mantener el beneficio y no acudir al fisco para financiar. Por otro lado, si se sacan las zonas que se incluyeron y no el 7,5%, ¿Qué se hace con los fondos del Fideicomiso que sobran? La decisión política de este Gobierno no es que paguen el ajuste quienes más tienen”, aseguró.

Por otro lado, el docente y economista Furlán indicó que en Argentina el Plan Gas.Ar les permite a las empresas productoras de gas un precio diferencial del millón de BTU (un millón de BTU es equivalente a 27 metros cúbicos), unidad por la cual se mide la entrega del fluido al sistema domiciliario. “El costo de producción de un millón de BTU es de unos 0,75 dólares y el Estado Argentino paga a las empresas productoras alrededor de 4,5 dólares por millón de BTU. Esto es una política contraria al ahorro fiscal, y que tenía en su origen la intención de estimular la inversión en el sector energético, fundamentalmente en Vaca Muerta”. 

Furlán señaló que con el proyecto aprobado en Diputados “lo que hace el Estado es transferirle esa inyección o estímulo fiscal que reciben las empresas productoras directamente a los usuarios”. Agregó también, “Hay que tener en cuenta que en Argentina una empresa productora de gas cobra tres veces más que una empresa de Estados Unidos o de Canadá. Este costo diferencial lo pagarán las familias. Son las que financian a las empresas que ya obtienen fabulosas ganancias en la explotación de hidrocarburos. En las boletas recibimos tarifas de entre tres o cuatro veces más de lo que reciben usuarios en Estados Unidos. Esto es producto del Plan Gas que distorsiona los precios no solamente de familias, sino de las industrias”, evaluó el economista.

Con la llegada del invierno, el consumo de gas en los hogares argentinos inevitablemente se disparará. En este contexto, la acción política de modificar la Ley 27.637, significará la eliminación de los subsidios en gran parte del país. Esta situación genera aún más incertidumbre sobre el costo real que tendrán las tarifas al usuario particular, a empresas, comercios y entidades públicas y sin fines de lucro. 

La norma sancionada en 2021, había ampliado las bonificaciones a usuarios residenciales de distintas regiones, incluyendo gran parte de Mendoza, la provincia de Buenos Aires, el centro y sur de Córdoba, el sur de Santa Fe, San Juan y casi todo San Luis. Pero de concretarse el plan que tiene el Gobierno de Milei, se volverá al esquema anterior, en el que el subsidio solo alcanzaba a la Patagonia, Malargüe y la Puna.

Efectos

El impacto, en definitiva, será fuerte. Los usuarios dejarán de recibir la bonificación del 30% sobre la factura final de gas, lo que implicará un aumento cercano al 43% respecto de lo que pagan actualmente. En el caso de los hogares vulnerables, que hoy acceden a una quita del 50%, la factura prácticamente se duplicará. Desde Ecogas, argumenta que el descuento de Zona Fría se aplica sobre el total de la factura, incluyendo cargo fijo, consumo e impuestos, por lo que su eliminación repercutirá directamente en el monto final.

Aunque se elimine la bonificación por Zona Fría, algunos hogares seguirán recibiendo asistencia estatal a través del nuevo Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), que reemplazó al sistema de segmentación por ingresos N1, N2 y N3. Desde enero, el esquema distingue únicamente entre usuarios subsidiados y quienes pagan tarifa plena. 

En esos casos, los usuarios mantendrán una reducción del 50% sobre el precio del gas (hasta determinados niveles de consumo), aunque perderán el adicional correspondiente a Zona Fría si el Congreso termina aprobando la reforma.

Cómo verificar si el subsidio sigue activo

Ante las grandes dudas que puede generar la implementación del nuevo esquema, los usuarios pueden constatar y verificar si aún cuentan con subsidios a través de la aplicación Mi Argentina. 

Descargar la aplicación desde App Store o Play Store y generar un usuario con contraseña. Ingresar a la sección Trámites, donde aparecen los datos personales y el estado actual de los subsidios de luz y gas. Si figura “sí” junto al período vigente, el beneficio continúa activo. En caso contrario, se puede iniciar el trámite de inscripción o actualización desde la misma plataforma.

Los requisitos para acceder incluyen no superar ingresos por $4.303.391, tener menos de dos propiedades, no poseer vehículos de menos de tres años de antigüedad y declarar correctamente la composición familiar. El trámite se realiza bajo carácter de declaración jurada y también existen canales de atención presencial y telefónica para consultas.

Ajuste hasta el infinito

Según datos del Observatorio de Tarifas y Subsidios del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (UBA-Conicet), en abril una familia sin subsidios pagó en promedio $35.788 por el servicio de gas, por debajo del promedio nacional de $44.130. En cambio, un hogar con subsidio del 50% abonó $28.040, mientras que a nivel nacional el promedio fue de $33.226. La eliminación de la Zona Fría elevará estos valores de manera significativa. 

De un esquema amplio y territorial como el de Zona Fría, la nueva ley hará que el esquema sea más focalizado y digitalizado como el SEF y la verificación en Mi Argentina, en un claro perjuicio para los usuarios, que deberán asumir el aumento en las facturas, mientras que se beneficia a empresarios con la quita de deudas millonarias tal como repercutirá con Edenor y Edesur.

Fuente: Info U y Observatorio de Tarifas y Subsidios (CONICET).

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