Martes 21 de Abril
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Provinciales > En la Cátedral

Un año sin el Papa: San Juan honró a Francisco como “un hombre de amor”

Al cumplirse un año de su partida, el Padre Andrés Riveros de la Iglesia Catedral en San Juan recordo la autenticidad del Papa Francisco que puso a los pobres como prioridad y llamó a los jóvenes a "hacer lío".

Hace 2 horas
El Padre Riveros fue el encargado de dar la misa en homenaje a Francisco.

Este 21 de abril se cumple un año de la muerte del Papa Francisco y la figura del pontífice argentino sigue presente en la vida cotidiana de la Iglesia y de los fieles. En la Catedral de San Juan Bautista, el recuerdo se expresa entre la emoción y la gratitud, y su legado aparece vigente en el testimonio de quienes lo siguieron de cerca. El padre Andrés Riveros, párroco del templo, sintetizó ese sentimiento: “El corazón se estruja un poco, porque de verdad lo extrañamos como padre y como pastor”.

Según explicó, para San Juan la figura de Francisco no fue la de un líder distante, sino la de alguien que logró interpretar el mensaje del Evangelio en el contexto actual. “Nos volvió a poner allí, en esas páginas donde los pobres, los enfermos y los marginados tenían la prioridad; donde la misericordia era el modo de ser de Jesús”, señaló.

Riveros también remarcó que uno de los rasgos del Santo Pontífice fue su autenticidad, entendida como la coherencia entre sus palabras y sus acciones. “Su vida fue una vida de una sola pieza y eso nos hizo quererlo. No era alguien que hablaba cosas bonitas, sino alguien que vivía el mandamiento nuevo del amor”, afirmó.

Ese vínculo cercano se reflejó especialmente en los jóvenes. Según el sacerdote, Francisco estableció una relación directa, sin intermediarios. “Les hablaba de tú a tú, compartía momentos con ellos y los alentaba con aquel ‘hagan lío’ que quedó como una de sus frases más recordadas”, indicó.

A un año de su ausencia, Riveros consideró que la dimensión de su figura continúa en proceso de comprensión. “La potencialidad del Papa Francisco se está como recién abriendo, cual flor que arroja su aroma con el tiempo”, expresó.

En ese sentido, planteó la necesidad de superar las divisiones que atravesaron su figura durante su pontificado. “Estamos entendiendo que había que dejar de lado las grietas. Hemos estado con el argentino más importante de la historia, el profeta de la paz, el padre de los pobres”, concluyó.

Una semana de "puertas abiertas"

El legado final, según Riveros, se resume en la encíclica Fratelli Tutti: tratarnos como hermanos. Para honrar esa memoria, la Iglesia Catedral de San Juan ha organizado una semana de encuentros temáticos, buscando ser esa "iglesia de puertas abiertas" que Francisco siempre soñó.

Desde encuentros para mujeres, hombres y jóvenes, hasta jornadas dedicadas a la discapacidad y la familia, la propuesta es volver a pasar a Francisco por el corazón. Porque, como bien dice el Padre Andrés, la mejor forma de recordarlo es "bajarnos del pony en el que a veces nos subimos y considerar al otro, de verdad, un hermano".

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