Martes 21 de Abril
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Mundo > A un año de su partida

El pastor del fin del mundo: Francisco y el legado que dejó

A un año de su muerte, el pontificado de Jorge Mario Bergoglio se lee como una de las transformaciones más profundas de la Iglesia moderna.

Hace 2 horas
El legado del papa Francisco. FOTO: Gentileza

El lunes de Pascua del 21 de abril de 2025, mientras el mundo aún guardaba el eco del Aleluya, la voz del cardenal Kevin Farrell quebraba el silencio desde la Casa de Santa Marta: "El obispo de Roma, Francisco, regresó a la casa del Padre." Tenía 88 años. Había aparecido el día anterior en la plaza de San Pedro, notablemente débil, para impartir su última bendición Urbi et Orbi. Esa imagen —un anciano doblado sobre el balcón, resistiendo— fue su testamento visible.

Había llegado al trono de San Pedro el 13 de marzo de 2013, después de la renuncia histórica de Benedicto XVI. Jorge Mario Bergoglio era el cardenal arzobispo de Buenos Aires, hijo de inmigrantes italianos que habían huido del fascismo, formado en la Compañía de Jesús, marcado por el peronismo y las periferias de una Argentina convulsionada. Cuando se asomó al balcón de la Basílica y pidió que el pueblo rezara por él antes de que él rezara por el pueblo, quedó claro que algo diferente había comenzado.

"Cómo quisiera una Iglesia pobre y para los pobres."

Francisco — primeros días de su pontificado

Fue el primer pontífice sudamericano, el primero jesuita y el 266.º sucesor de Pedro. Pero sus primeras fue más allá de los registros: eligió el nombre Francisco —en honor al santo de Asís, hermano de los pobres y custodio de la creación— y abandonó el Palacio Apostólico para vivir en la modesta Casa Santa Marta. Gestos pequeños, cargados de teología.

Una Iglesia en crisis, un pastor de periferias

La Iglesia que recibió Francisco estaba herida. Los escándalos de abusos sexuales cometidos por clérigos habían devastado su credibilidad en Europa y América. Las filtraciones del "Vatileaks" habían desnudado las intrigas financieras de la Curia. La institución necesitaba no solo reformas, sino una reconversión espiritual. Francisco respondió en ambos frentes: creó el Consejo de Cardenales para reformar la Curia, estableció en 2014 la Pontificia Comisión para la Protección de Menores, eliminó el secreto pontificio para facilitar el acceso de la justicia civil a los casos de abuso, y en 2016 promulgó leyes para sancionar a obispos negligentes.

Francisco continúo el profundo cambio que inició Benedicto XVI. FOTO: Gentileza

Pero la reforma más honda fue pastoral: un Papa que llamaba por teléfono a fieles en apuros, que lavaba los pies de presos en cárceles romanas en Jueves Santo, que rechazaba el papamóvil blindado para mezclarse con la multitud. Una pastoral de la cercanía que muchos teólogos describen como una "revolución de la ternura".

Las cuatro encíclicas: un magisterio para el siglo XXI

El pensamiento de Francisco quedó codificado en cuatro cartas encíclicas —el nivel más alto de enseñanza pontificia— que forman un corpus coherente: la fe, la tierra, la fraternidad y el corazón de Jesús.

Lumen Fidei 2013

La luz de la fe. Firmada apenas tres meses después de su elección, esta carta nació como una colaboración con Benedicto XVI, quien había dejado avanzado el borrador. Francisco la terminó añadiendo su propia voz y su impronta latinoamericana: una fe que no es refugio privado sino luz que ilumina la historia.

"La fe no es una luz que disipa todas nuestras tinieblas, sino una lámpara que guía en la noche nuestros pasos, y eso es suficiente para el camino."

Laudato Si' 2015

Sobre el cuidado de la casa común. Publicada el 24 de mayo de 2015, fue la encíclica que sacudió al mundo secular: por primera vez un papa hablaba extensamente del cambio climático, la destrucción de ecosistemas y la economía depredadora como males morales, no solo técnicos. Se convirtió en un manifiesto ético que circuló en las cumbres climáticas de París y más allá de los muros vaticanos.

"Cada año desaparecen miles de especies vegetales y animales. Por nuestra causa, miles de especies ya no darán gloria a Dios con su existencia. No tenemos derecho."

Fratelli Tutti 2020

Sobre la fraternidad y la amistad social. La firmó el 3 de octubre de 2020, en Asís, sobre la tumba de san Francisco, en plena pandemia. Fue su encíclica más política: un llamado urgente contra el nacionalismo excluyente, la globalización de la indiferencia y los populismos que dividen. La figura del Buen Samaritano —quien cruza la calle para atender al herido que nadie quiere ver— es su imagen-fuerza.

"Seamos capaces de reaccionar con un nuevo sueño de fraternidad y amistad social que no se quede en las palabras."

Dilexit Nos 2024

Él nos amó. Su última encíclica, publicada en octubre de 2024, fue un retorno a la mística: la devoción al Sagrado Corazón de Jesús como antídoto al mundo consumista, tecnológico y desalmado. En sus últimas páginas hay algo de testamento espiritual.

"Hoy todo se compra y se paga, y parece que la propia sensación de dignidad depende de cosas que se consiguen con el poder del dinero. Sólo nos urge acumular, consumir y distraernos."

Los hitos que definieron su tiempo

  • 2013 Elección como primer Papa latinoamericano y jesuita. Renuncia al Palacio Apostólico. Primeras reformas a la Curia.
  • 2014 Mediación histórica entre Estados Unidos y Cuba, facilitando el deshielo diplomático. Oración por la paz en Tierra Santa en los Jardines Vaticanos, con los presidentes Peres y Abbas.
  • 2015 Publicación de Laudato Si'. Visita a Ecuador, Bolivia y Paraguay. El papa se convierte en voz moral en las cumbres climáticas.
  • 2019 Firma del Documento sobre la Fraternidad Humana en Abu Dabi con el Gran Imán Ahmad Al-Tayyeb, un hito ecuménico sin precedentes.
  • 2020 Pandemia de Covid-19. Su imagen solitaria rezando en una plaza de San Pedro vacía se convierte en símbolo global. Publica Fratelli Tutti.

La bendición, en medio de la pandemia de Covid. FOTO: Gentileza

  • 2023 Declara nulos los decretos papales que sustentaron la "doctrina del descubrimiento". Firma la declaración Fiducia Supplicans, permitiendo bendiciones a parejas del mismo sexo.
  • 2024 Publica Dilexit Nos. Viaje pastoral a Bélgica. Llamados persistentes a la paz en Gaza, Ucrania y el Congo.
  • 2025 Fallece el 21 de abril, Lunes de Pascua, tras una neumonía bilateral. Su funeral reúne a 130 delegaciones internacionales. Es sepultado en la Basílica de Santa María la Mayor, como había pedido: con sencillez.

El diálogo con el mundo político

Francisco nunca rehuyó la arena política. Fustigó con igual energía el capitalismo salvaje y los totalitarismos. Condenó la pena de muerte con una claridad que dejó atrás la ambigüedad doctrinal anterior. En sus últimas apariciones públicas —incluida su última bendición de Pascua, un día antes de morir— volvió a llamar a la paz en Gaza y Ucrania. Su nombre estuvo presente en los acuerdos de Cuba y Estados Unidos, en la mediación venezolana, en los llamados al diálogo durante la crisis de Rohingya. Un diplomático con sotana blanca, convencido de que la Iglesia no podía predicar a espaldas del sufrimiento concreto.

"La pena de muerte no es en modo alguno la solución a la violencia. Las ejecuciones alimentan un sentimiento de venganza que se convierte en un veneno peligroso para el cuerpo de nuestras sociedades civilizadas."

Francisco — sobre la pena de muerte

El hombre que eligió Santa María la Mayor

Cuando llegó el momento de decidir dónde sería enterrado, Francisco eligió la Basílica de Santa María la Mayor: una tumba entre las capillas Paulina y Sforza, hecha de mármol de Liguria, con un solo ornamento: una réplica de su cruz pectoral. Ningún fresco, ninguna grandiosidad. Solo ese gesto mínimo, coherente con toda su vida.

El 10 de mayo de 2025, el recién elegido papa León XIV rezó ante esa tumba y dejó una rosa blanca en memoria de Santa Teresita. El relevo estaba consumado. Pero el legado permanece: no como monumento, sino como pregunta viva que Francisco le dejó a la Iglesia y al mundo: ¿somos capaces de ver al herido en el camino, cruzar la calle y hacer algo?

Esa es la herencia de Jorge Mario Bergoglio. La de un pastor que llegó desde el fin del mundo y pasó doce años preguntándonos si teníamos la valentía de salir de nosotros mismos.

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