Sociedad > Jardinería
Cómo cultivar arándanos en macetas y tener éxito
La planta de arándanos puede prosperar en espacios reducidos si se cuidan ciertos factores clave como el suelo, la luz, el riego y el tamaño de las macetas, logrando cosechas sabrosas incluso en balcones urbanos.
POR REDACCIÓN
Los arándanos son un arbusto ideal para cultivar en macetas y balcones gracias a su porte manejable y el atractivo de sus frutos azulados ricos en antioxidantes. Sin embargo, su cultivo exitoso requiere atender unas exigencias específicas de suelo, agua y luz.
Una de las claves para tener éxito es usar un sustrato acidófilo especializado con un pH entre 4,5 y 5,5. A diferencia de la tierra común, este tipo de mezcla permite que las raíces absorban los nutrientes necesarios para crecer y frutificar.
Los arándanos necesitan un riego constante sin encharcar, ya que el exceso de agua puede perjudicarlos, pero la falta de humedad también afecta su desarrollo. Se recomienda utilizar agua de lluvia o baja en cal, ya que el agua dura puede neutralizar la acidez del suelo.
La planta requiere al menos seis horas de luz solar directa al día, por lo que ubicar las macetas en un balcón bien expuesto al sol es fundamental para favorecer tanto el crecimiento como la producción de frutos.
Colocar dos plantas de arándanos cercanas favorece la polinización cruzada, lo que puede traducirse en frutos de mayor tamaño y cosechas más abundantes. Además, utilizar un fertilizante para plantas acidófilas durante la temporada de crecimiento ayuda a mantener la salud del arbusto
Para lograr buenos resultados, se aconseja cultivar arándanos en macetas medianas o grandes, lo que permite un mejor desarrollo de las raíces y mayor capacidad de retención de humedad y nutrientes.
Con estos cuidados sencillos y constante atención, es posible disfrutar de arándanos cultivados en casa, incluso si el espacio disponible es reducido, como en un balcón urbano.