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Salud y Bienestar > Bienestar

Salud cardiovascular: desmintiendo mitos con evidencia científica actual

La ciencia desmiente falsas creencias como que solo los ancianos sufren enfermedades cardiovasculares y destaca la importancia de una dieta equilibrada para cuidar el corazón.

POR REDACCIÓN

Hace 7 horas

La conexión entre la alimentación y la salud del corazón es profunda y ha sido objeto de numerosos mitos que la investigación científica más reciente ha logrado desmentir. Estudios respaldan que una dieta rica en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y grasas saludables, como el aceite de oliva, y baja en grasas saturadas, sal y azúcares, mejora la salud cardiovascular y disminuye el riesgo de enfermedades cardíacas.

Entre las creencias erróneas más comunes se encuentra la idea de que solo las personas mayores pueden sufrir enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, la evidencia científica indica que estas patologías pueden afectar a adultos jóvenes también, siendo la principal causa de muerte en ese grupo etario.

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Además, no todas las grasas son perjudiciales. La recomendación es limitar las grasas saturadas a menos del 7% de las calorías diarias, mientras que las grasas insaturadas presentes en aceites vegetales, frutos secos y pescados grasos aportan beneficios al corazón. Por otro lado, aunque el colesterol HDL es conocido como "colesterol bueno", niveles excesivamente altos pueden aumentar el riesgo cardiovascular.

Otro mito frecuente es que el consumo elevado de sal engorda. En realidad, la sal no aporta calorías, pero su exceso puede provocar retención de líquidos, lo que podría reflejarse en un aumento de peso. También se ha comprobado que la sal marina y la sal de mesa contienen cantidades similares de sodio, desmintiendo la creencia de que la primera es más saludable.

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Respecto a los carbohidratos, son esenciales en la dieta, pero se aconseja limitar aquellos simples y procesados, como el azúcar. Asimismo, no es necesario evitar las yemas de huevo ni consumir solo claras, ya que el impacto de las yemas sobre el colesterol sanguíneo es moderado cuando se ingieren con moderación.

El aceite de coco, a pesar de ser un producto vegetal, posee un contenido de grasas saturadas comparable o superior al de la mantequilla, por lo que no representa una opción más saludable para el corazón.

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Estudios importantes como Predimed y Cordioprev avalan los beneficios de la dieta mediterránea, que se basa en alimentos de origen vegetal, aceite de oliva virgen extra, frutos secos, pescado y una baja ingesta de carnes rojas y grasas saturadas. Esta alimentación contribuye a reducir el colesterol LDL, mejorar el HDL, controlar la diabetes y mantener un peso saludable.

La evidencia actual subraya la importancia de patrones dietéticos completos, más que el enfoque en nutrientes aislados, debido a la interacción sinérgica entre los alimentos. Así, una alimentación basada en alimentos mínimamente procesados, ricos en antioxidantes y grasas saludables, resulta óptima para la salud cardiovascular.

En definitiva, la mejor recomendación para cuidar el corazón es adoptar un patrón alimenticio saludable que privilegie alimentos vegetales, grasas insaturadas y pescados grasos, reduciendo el consumo excesivo de grasas saturadas, azúcares y sal, complementado con ejercicio y otros hábitos saludables. Esta perspectiva está sólidamente respaldada por la ciencia actual y ayuda a derribar numerosos mitos tradicionales sobre la dieta y la salud cardiovascular.

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