Lunes 13 de Abril
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Mundo > Desde Argelia

El papa León XIV responde a Trump: "No tengo miedo. Seguiré hablando contra la guerra"

"No tengo miedo de la administración Trump ni a proclamar en voz alta el mensaje del Evangelio", afirmó el Pontífice desde el avión que lo trasladaba a Argelia.

POR REDACCIÓN

Hace 4 horas
La réplica del Papa al presidente de Estados Unidos. FOTO: Gentileza

El ataque personal de Donald Trump al Papa, un hecho sin precedentes en la historia de los presidentes de Estados Unidos y del resto del mundo en general, ha tenido también una respuesta insólita. León XIV, que este lunes partía de viaje hacia Argelia y por tanto tenía previsto hablar con los periodistas que lo acompañan en el avión, declaró ante las inevitables preguntas de la prensa que no siente temor alguno frente a la administración republicana y que continuará alzando su voz contra la guerra.

Robert Prevost, de nacionalidad estadounidense y también peruana, afirmó que no desea entrar en un debate con el mandatario, pero recordó que el Evangelio es claro y que la Iglesia tiene la obligación moral de oponerse a los conflictos bélicos. Las palabras del Papa, según la transcripción difundida por los medios italianos, fueron contundentes: "No, no tengo miedo de la administración Trump, ni a proclamar en voz alta el mensaje del Evangelio, que es para lo que creo que debo estar aquí, y por eso existe la Iglesia. No somos políticos, no vemos la política exterior desde la misma perspectiva, sino como constructores de paz. No creo que el mensaje del Evangelio deba ser tergiversado, como algunos están haciendo".

El Pontífice recorrió el pasillo del avión saludando a los periodistas acreditados de distintos países, y en ese diálogo informal pero cargado de significado fueron trascendiendo a lo largo de la mañana diversas declaraciones sobre el mismo asunto. "Sigo hablando claro contra la guerra, tratando de promover la paz, el diálogo y el multilateralismo con los Estados para encontrar soluciones a los problemas. Demasiadas personas sufren hoy, demasiadas personas inocentes han sido asesinadas, y creo que alguien debe alzar la voz y decir que hay una mejor manera", agregó.

De este modo se produjo la colisión final, personal y directa, entre el Papa y Trump, un choque que se veía venir desde que León XIV, de forma sutil pero decidida, comenzó hace semanas a criticar tanto la guerra en Irán como la manipulación del mensaje cristiano desde la Casa Blanca. El trasfondo de este enfrentamiento es profundo, pues el mundo de la ultraderecha estadounidense y global pretende distorsionar la fe religiosa en clave política a su favor. El propio Papa advirtió de ello a los obispos españoles el pasado mes de noviembre, tal como reveló este diario.

La Iglesia católica de Estados Unidos también ha deslegitimado la guerra en Irán según el concepto cristiano de guerra justa, aclarando que esta no lo es. Justo el domingo, horas antes de los ataques de Trump al Papa, la cúpula episcopal volvió a repetirlo. De ahí la respuesta enfurecida del mandatario, que descargó en un texto muy largo meses de ira contenida. "El papa León es DÉBIL ante la delincuencia y nefasto en materia de política exterior", escribió en su perfil de Truth Social.

Trump continuó con su diatriba: "No quiero un Papa que crea que esté bien que Irán tenga un arma nuclear. No quiero un Papa que crea que es terrible que América haya invadido Venezuela. No quiero un Papa que critique al presidente de los Estados Unidos, porque estoy haciendo exactamente aquello para lo que fui elegido POR UNA APLASTANTE MAYORÍA". Luego, hablando con los periodistas, prosiguió: "No creo que esté haciendo un muy buen trabajo. No soy un gran admirador del papa León".

Horas después, el presidente estadounidense remató su ofensiva verbal con una imagen de inteligencia artificial en la que aparece él mismo como si fuera Jesucristo curando a un enfermo. Durante los días del cónclave, hace ahora un año, Trump ya había publicado una imagen en la que aparecía vestido de Papa. En su diatriba contra Prevost, el líder republicano también llegó a decir: "León debería estarme agradecido porque, como todos saben, su nombramiento fue una increíble sorpresa. No figuraba en ninguna lista de papables y fue elegido únicamente por ser estadounidense, porque se creía que era la mejor manera de gestionar la relación con el presidente Donald J. Trump. Si yo no estuviera en la Casa Blanca, León no estaría en el Vaticano".

De este modo, el presidente de Estados Unidos ha traspasado otra línea roja y ha declarado abiertamente la hostilidad del mundo de la ultraderecha estadounidense contra el Pontífice. Ha terminado el año de tregua desde que fue elegido León XIV, en mayo de 2025. En realidad, tras este paréntesis, se da continuidad a la batalla que se desplegó durante años desde este ámbito contra el anterior papa, Francisco, que incluyó conspiraciones internas y financiación de movimientos reaccionarios dentro de la Iglesia católica. Sin embargo, el hecho de que Prevost sea estadounidense es una diferencia importante y habrá que ver cuáles son las consecuencias en la sociedad norteamericana. Es previsible que a partir de ahora se aceleren la animadversión pública contra el Papa y las maniobras para desacreditarlo desde la esfera ultraconservadora.

Aunque León XIV ha mantenido un perfil muy prudente y dijo expresamente que no pensaba inmiscuirse en cuestiones de política interna, ha terminado chocando con Trump cuando ha decidido no callarse ante la guerra de Irán. Fue muy clara, por ejemplo, su reacción al ultimátum de la Casa Blanca con la amenaza de hacer desaparecer una civilización. Replicó que era "verdaderamente inaceptable".

En el Vaticano, además, causa enorme preocupación la continua distorsión del mensaje cristiano desde la administración estadounidense, tanto en clave de épica bélica como nacionalista, como quedó evidenciado con la imagen de varios predicadores en el Despacho Oval apoyando a Trump. "Dios no bendice ningún conflicto. Quien es discípulo de Cristo, príncipe de la paz, nunca está del lado de quien ayer empuñaba la espada y hoy lanza las bombas", dijo el Papa la semana pasada, una frase más entre muchas de este tipo pronunciadas en los últimos meses.

 

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