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El presidente de Irán desafió a Trump y defendió su programa nuclear
El mandatario Masud Pezeshkian cuestionó la autoridad de Donald Trump para frenar el enriquecimiento de uranio en la nación persa.
POR REDACCIÓN
En un clima de máxima tensión internacional, el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, alzó la voz este domingo para defender el derecho de su nación a desarrollar energía atómica. En un mensaje directo hacia la Casa Blanca, el mandatario cuestionó las intenciones de Estados Unidos de frenar el enriquecimiento de uranio, un punto crítico que mantiene en vilo la paz global.
Durante una visita oficial al Ministerio de Deportes y Juventud, Pezeshkian fue tajante al referirse a las recientes advertencias de Donald Trump. “Que el presidente de Estados Unidos diga que Irán no debe ejercer sus derechos nucleares plantea una cuestión fundamental: ¿quién es él para privar a un pueblo de sus derechos?”, sentenció el líder iraní, exigiendo un trato basado en la “equidad y la justicia”.
Pezeshkian subrayó que Teherán no aceptará medidas que vulneren su soberanía y aclaró que su política no busca una escalada bélica. "No debe transmitirse la idea de que Irán busca la guerra. Somos partidarios de la paz y lo que hacemos es una defensa legítima", sostuvo para calmar las alarmas de un conflicto mayor.
Reloj en cuenta regresiva
El cruce de declaraciones ocurre en un momento de extrema fragilidad. El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, reconoció que, aunque hubo avances en las charlas mantenidas en Islamabad, un acuerdo final “continúa lejos”.
El panorama es complejo: este miércoles vence el alto el fuego de dos semanas y Trump advirtió que, si no hay acuerdo antes del vencimiento, podría ordenar nuevos bombardeos. Además, insiste en ingresar a territorio iraní para extraer el uranio altamente enriquecido, una opción que Teherán rechazó de plano.
Con el estrecho de Ormuz como punto estratégico de fricción y el fin de la tregua a la vuelta de la esquina, la comunidad internacional observa con preocupación un desenlace que podría reconfigurar el mapa de poder en Oriente Medio.